El litigio que se ha conformado con motivo de la
presunta ampliación de los porcentajes a pagar por el impuesto predial que se
antojan increíblemente altos ha empezado a crear una especie de polémica. Un buen
amigo mío me decía que a Xavier Abreu se le ocurrió hace unos años iniciar en una
vasta zona de la ciudad una campaña de recatastración, utilizando para esta tarea a un
grupo de jóvenes estudiantes. El amigo aquel me decía: "No sabes a cuánto va a
ascender el pago del predial. Muchos predios hoy están donde apenas hace un par de años
era monte, además de que la gran mayoría de los meridanos acostumbra hacer sus
ampliaciones domiciliarias poco a poco, de acuerdo a sus posibilidades económicas y
necesidad de espacios más amplios. La verdad no sé cuánto abarcó este grupo de
recatastración municipal y tampoco se dijo mucho acerca de si concluyó su labor, porque
al menos por mi sufrido rumbo de Chuburná nunca se asomaron ni conmigo ni con mis
vecinos...
Tras el cambio de administración
municipal, nuevamente tomó fuerza el asunto del aumento predial, ahora ya no pensando en
recatastración, sino en aumentar la tasa del porcentaje, que a decir de las autoridades
encabezadas por Ana Rosa Payán, las actuales son irrisorias, y sí es muy cierto, ya que
el valor catastral de los predios es una ínfima parte de su valor comercial o real. Pero
esta situación no es nueva y las autoridades municipales siempre han cobrado con la
tarifa actual y todo el mundo sabe que el valor catastral de un predio es solamente para
pago del impuesto predial municipal y nada más... Aquí parece que las autoridades del
municipio solamente quieren allegarse fondos a como dé lugar, lo que a mi juicio me
parece una irregularidad, ya que no se ha explicado a fondo lo que se hará con los cobros
de más que se obtendrían con el alza de impuestos. A mí en lo personal, me parece una
reverenda tontería que se explique como una de las bondades de dicha alza, el "que
se devolvería a los contribuyentes vía servicios municipales", si éstos siempre
han brillado por su ausencia en casi la mitad de las calles citadinas, las cuales aparte
del bacheo, nunca reciben una pasada de escoba en años... Eso sí, cuando algún pobre
ciudadano quiere hacer en su casita alguna mejora, enseguida le caen los inspectores de
obras y, por no tener su permiso de construcción, lo obligan a suspender su construcción
y pagar su multa, y así pueda reiniciar su trabajo, tres meses después. Porque es lo que
tardará en salir el susodicho permiso.
En lo personal, para lo del alza al
impuesto predial debería hacerse una valorización de los argumentos, revisarse si todas
las casas y oficinas del centro y no de tan el centro de la ciudad pagan sus
impuestos. Me gustaría saber si dependencias como la Secretaría de Educación, SCT, del
Trabajo, el IMSS, la C.F.E., etc., pagan sus impuestos, así como Ferrocarriles y en total
todas las dependencias que tengan los predios como de su propiedad, incluyendo las
estatales y hasta municipales y otras como la ex Casa del Pueblo y hoy local por
cierto muy grande para partido tan pequeño del PRI; el local de la CTM, de la CNP,
CNC, etc. Lo idóneo sería que con tasa vigente, se haga una revaloración de los predios
y que todos paguen sin excepción. Claro que habría que hacer algunas concesiones, como a
las familias de escasos recursos, a las instituciones, a los jubilados y pensionados, a
quienes estén pagando sus casas con créditos de interés social o que estén pagando sus
casas con créditos del Infonavit, Fovissste u otras afines.
Todavía con estas excepciones, se pagaría
mucho más de lo que hoy se recauda. Y es que ahora el municipio no depende de estos
impuestos, pues ahora se cuenta con lo que envía la Federación vía ramo 33, que hace
algunos años no existía...
Los impuestos siempre serán un dolor de
cabeza, tanto para quien los cobra como mayormente para quien debe pagarlos. En los
tiempos de Cristo, según las Sagradas Escrituras, conocimos de dos cobradores de
impuestos: Mateo y Zaqueo. Eran odiados por sus paisanos judíos por prestarse a cobrarle
el impuesto a los invasores venidos de Roma y hasta se les consideraba pecadores, o sea,
"publicanos". Ana Rosa Payán deberá tener mucho cuidado, pues el caso de los
impuestos prediales puede ser el principio de una tumba política para ella y su partido,
que al parecer, como no pocos emanados del PRI, también se lanzaron con las fauces
abiertas contra una inerte y cautiva ciudadanía, que de seguro estará atenta cuando
ocurran a ella para pedirle su voto. El costo político podría ser alto. (M.A.G.G.
Mérida, Yucatán, Méx., diciembre de 2001). |