El año que
inicia promete ser difícil para el país. Todo indica que la economía nacional sufrirá
terriblemente durante el 2002 y que este último será un año perdido en términos de
crecimiento económico.
Ante esa situación que se avecina y que es
resultado de muchos factores que no quiero discutir por ahora, viene a mi memoria una
conferencia que dictara en Coparmex Mérida el Lic. Nicolás Madáhuar Cámara en
las épocas en que me interesó pertenecer a los jóvenes empresarios de esa organización
patronal (no recuerdo si el Lic. Madáhuar Cámara era aún Presidente del
Consejo Coordinador Empresarial y tampoco recuerdo si la Coparmex local estaba
representada por Alejandro Gómory Rivas o Leandro Silveira Cuevas, pero sí
me acuerdo que los jóvenes empresario eran capitaneados en aquellos tiempos por Lorenzo
Medina González, buen amigo de siempre que me invitó a participar en Coparmex)
cuando todavía estaba en pañales eso de los jóvenes empresarios, curiosamente dirigidos
por otro Madáhuar el día de hoy.
Nos decía Don Nico que las crisis
en México se iban desarrollando en tiempos diferentes, es decir, que cuando una recesión
económica iniciaba en nuestro país, primero lo sufrían los estados del norte y luego
los del centro hasta llegar al sureste. En efecto similar, nos explicaba el Lic. Madáhuar
Cámara que la recuperación del país se daba igual: El norte se recuperaba primero y
luego los demás estado del país hasta llegar al sureste, sucediendo incluso que el norte
podía estar en crisis mientras el sureste no y al revés.
Todo parece indicar que nuevamente la
crisis se dará de la misma forma en lo que resta del 2001 y a lo largo del 2002 pues la
recesión ya se inició en el norte y francamente, a pesar de la mala situación en
Cancún, la globalización y de las muchas maquiladoras que existen en el estado y que
dependen del mercado estadounidense, las inversiones siguen fluyendo a Yucatán. Por
ejemplo: tenemos el caso de Industria Salinera que anunció interesantes contratos de
venta de sal a los Estados Unidos, están los cruceros que cada vez llegan con mayor
frecuencia a nuestras costas (logro importante de la Administración Portuaria Integral
que encabeza Agustín Arroyo y de su dirección comercial representada por Raúl
Torre Gamboa) con su proyecto turístico en Progreso, tenemos los aproximadamente
7,000 créditos para Yucatán anunciados por el INFONAVIT, el proyecto en ciernes de
SORIANA, la apertura de la tienda DEL SOL en el centro de la ciudad, de Plaza las
Américas con sus CINEPOLIS, CHEDRAHUI y JC PENNY entre otros comercios en Pensiones, la
ampliación de LA GRAN PLAZA en el norte, la presencia de GIGANTE en Yucatán y el sureste
en general, la construcción de agencias distribuidoras de automóviles como SEAT y la
apertura de hoteles como "La Maison Lafitte" (a quienes personalmente les
deseo mucho éxito) por mencionar proyectos que se han concretado o están
prácticamente listos. Además hay otros anuncios relativos a servicios médicos y
turísticos que hay que concretar y que prometen.
No obstante, creo que la crisis no debe
tomarnos por sorpresa y para que eso no suceda, debemos prepararnos frente a ella. En
general todos debemos empezar a moderar nuestro gasto, sanear nuestras finanzas y ahorrar
más de la cuenta. Esto se aplica tanto a las personas físicas con o sin actividad
empresarial, como a las personas morales de todo tipo. Recuerdo las sabias palabras de mi
padre (Contador Público por supuesto) quien me decía que en tiempos de crisis el
secreto del éxito en las finanzas estaba en la disciplina de las mismas y dado que se
acercan tiempos de vacas flacas, hay que aprovechar los tiempos de vacas gordas para
enfrentar los malos momentos.
De parte del gobierno estatal y municipal,
deben idearse planes y estrategias que fomenten las inversiones en Yucatán y que ayuden a
las empresas y a las personas físicas a enfrentar la crisis que se avecina. Por ejemplo,
estoy convencido de que hay que aplicar la revaluación del impuesto predial, pero tal vez
debiera hacerse de forma moderada y escalonada para no afectar de la noche a la mañana el
bolsillo de los yucatecos en tiempos de tormenta. Otra idea: el combate a la corrupción
en todos los niveles de gobierno y la inversión del dinero obtenido en obra pública. El
gobierno también podría ayudar evitando crear más tramites y papeleo para hacer las
cosas (en el catastro los notarios ya se volvieron arquitectos: Ahora ellos tiene que
hacerle el trabajo a los técnico de esa dirección con los croquis de las cédulas
catastrales por que nunca lo hicieron ellos).
En fin, que seguramente habrá muchas
otras cosas que se podrían hacer para enfrentar el año 2002 y procurar que el deseo de
"prospero año nuevo" se vuelva una realidad. Ojalá lo tomemos en cuenta.
Comentario aparte.- Dicen que el Gobernador
goza de mala salud. Personalmente no lo creo. Lo vi en la inauguración del foro de
ponencias del Colegio de Abogados que pretende reformar el marco jurídico del Estado de
Yucatán y parecía tan campante como siempre.
De cualquier forma sería bueno que se
emitiera un comunicado oficial al respecto avalado por un médico competente, solo por
aquello de las dudas. Que pasen un buen fin de semana |