Con el
cabalístico para bien- augurio de nuestro aniversario número 13, concluimos
nuestras labores este año 2001, pero refrendamos el compromiso de veracidad, conciencia
cívica e independencia de criterio que hemos mantenido. El próximo año será, lo
sabemos, sustancial en los ámbitos políticos del acontecer peninsular, así que, como de
costumbre, estaremos atentos a todos los sucesos que interesen a nuestros lectores.
La Revista hace votos porque de las
experiencias enriquecedoras del 2001 que se va, tomemos lo mejor, y que con el año
entrante nuestra carga de experiencia sea suficiente para superar los retos que
seguramente se presentarán. Hay una tarea importante en la reconstrucción del país, en
el fortalecimiento de la democracia, y en el desarrollo económico, político y social de
Yucatán, Campeche y Quintana Roo.
Por ello, estaremos al tanto de lo que
acontezca en el proceso electoral en puerta en el Caribe mexicano; se adelantan sorpresas
favorables al PAN y al PRD en Quintana Roo, pero hay que estar muy pendientes. En
Campeche, el reclamo lanzado por el gobierno estatal a la Federación es un indicativo
constante de la poca fluidez de recursos hacia las entidades federativas, lo que hace
difícil el panorama en lontananza.
De Yucatán, los movimientos políticos
grupales que persiguen el liderato del poder y de la oposición será una de nuestras
líneas de seguimiento, así como las acciones del único gobierno estatal no priísta de
la Península.
De esta manera, sabrá el lector que no
hemos perdido el hilo y que el 2002 será materia de largo análisis en su momento. El
deseo expreso de La Revista es que tengamos ocasión de comentar los sucesos
venideros como todos los años, aquí. |