Benitojuarenses:
2001 ha sido un año complicado y difícil
para México y el mundo, marcado desde su inicio por tendencias recesivas que han frenado
la expansión y el crecimiento económico de nuestro país.
Tenemos que mencionar el drástico descenso
de turistas, sobre todo estadounidenses, en Cancún, la Riviera Maya, Quintana Roo y
México, que ha reducido la ocupación hotelera, la captación de divisas y derrama
económica de esta actividad fundamental y estratégica para nuestro municipio, inhibiendo
nuestro crecimiento y afectando el bienestar de nuestra población.
Estos han sido, sin duda, acontecimientos,
retos, circunstancias y el escenario en el que la administración municipal, la sociedad y
los benitojuarenses hemos tenido que actuar, desenvolvernos, transformarnos y vencer.
Para orgullo y satisfacción de todos,
podemos mencionar que a pesar del contexto internacional adverso, gracias a nuestro
trabajo, empuje, constancia y creatividad, hemos empezado a remontar nuestro nivel de
ocupación hotelera y la captación de divisas, por lo que Cancún, a diferencia del
país, ha seguido creciendo y aportando a México una parte esencial de las divisas que
ingresan por concepto de turismo.
Tenemos confianza en que al inicio del
año, y en los que vendrán, se marcarán nuevos rumbos en el tratamiento de los
conflictos sociales y las pugnas locales, regionales, nacionales, y en la comprensión de
los fenómenos y efectos colaterales dañinos para la convivencia que provocan la
inequidad, la desigualdad y la pobreza, y en los enfoques e instrumentos de cambio que
permitan lograr la superación individual y colectiva.
Cancún, Benito Juárez y Quintana Roo
saldrán adelante gracias al espíritu solidario, la actitud tolerante, la construcción
de estrategias, propuestas, alternativas, acuerdos y consensos en los que participamos
todos los benito juarenses. Nuestra capacidad para levantarnos y crecer frente a la
adversidad forma parte ya de nuestra cultura, nuestro optimismo y fe en el futuro es el
factor decisivo y fundamental para atravesar esta etapa crítica de la que saldremos
fortalecidos.
Tenemos una infraestructura turística y
hotelera que por su clima, dimensión, potencial y belleza es un orgullo mundial,
envidiable por otros destinos turísticos. Tenemos una gran riqueza natural, pero sobre
todo, nuestra riqueza consiste en la gente, nuestro principal activo son nuestros recursos
humanos, es decir, nosotros mismos; el aspecto elemental de nuestra realidad social, este
destino fue forjado en el sur más extremo de nuestro país, en medio de la selva y los
manglares, es producto de nuestras mentes y nuestras manos. Protejamos su prestigio,
cuidémosle y fomentemos su crecimiento con calidad.
Las fiestas decembrinas son momentos
propicios para reflexionar sobre el sentido de nuestras vidas, proponernos mejorar en
todo, convivir y acercarnos más a nuestra familia, aquilatar el valor de la amistad;
dejar atrás rencores y resentimientos, reconciliarnos y expresar nuestros fraternales
sentimientos a los demás.
En esta fecha les propongo que nos unamos,
con el compromiso de fomentar un clima de respeto, libertad y el ambiente de paz que hemos
forjado y construido con esfuerzo. Reiteremos el compromiso de ser mejores padres, hijos,
hermanos, amigos, estudiantes, trabajadores, profesionistas, empresarios, ciudadanos y
autoridades, para hacer mejor, más grande y próspero nuestro municipio, nuestro Estado y
a Cancún.
Con motivo de las fiestas de Navidad y fin
de año, hago patente mi deseo de paz, salud, bienestar y concordia para ustedes, sus
familias y sus seres más queridos. Muchas felicidades. Magaly Achach de Ayuso,
presidenta municipal del H. Ayuntamiento de Benito Juárez. Invierno de 2001. |