EL PRI en Yucatán como en todo el país
esta pulverizado. Olvidados sus principios, manoseados sus estatutos, desbandada su poca
militancia, se mantiene al margen de los tiempos arrastrando lastres que en otra época
figuraron el amparo del autoritarismo vertical. Los priistas no todos, pero la
inmensa mayoría- han sido rebasados por una realidad política nueva, revivida a decir
mejor, llamada democracia o en trance de serlo, transición...
Los eventos "de unidad"
organizados por sendas corrientes priistas el pasado día 24, pusieron de manifiesto lo
que todo el mundo sabe: sin decir una palabra sustancial, gritaron a voz en cuello lo que
se calla por miedo: el PRI desapareció, y únicamente se conservan el ejercicio de una
franja de poder las mismas personas que no grupos de siempre, entre las que
sobresale por su maquevialismo Víctor Cervera Pacheco.
Hay quien dice que Cervera, después del
desgaste de su decanato, se ha dedicado a criar reces en Che`en pato, pero nada mas falso
que eso . Quiéralo o no, el oligarca priista de la península sigue teniendo intereses en
el tricolor, sigue moviendo hilos a una señal, a un telefonazo de Jorge, a un mensaje
cifrado por sus operadores. A donde quiera que dirija su atención se agrupa la cartera
que acaba de dejar el poder. Las únicas crías que ha tenido Cervera estan e la cárcel
-Mario- o se debaten la existencia entre cambiar o morir Arturo, Melquiades. Citar
gente local es bucear entre la paja.
Por eso en la "unidades" priistas
hay un vacío de unidad, ya que al ser tantas esta se divide mas y mas hasta llegar a un
grupo de extraviados que andan como perritos sin dueño buscando una puerta para salir del
abismo en que han caído.
Sin embargo hay quienes quieren el hueso de
la dirigencia estatal, básicamente 0para crear infiernos que traben el proyecto del nuevo
gobierno y luego cambiar por oro su amistad. Esos es todo el juego, por que quedan 6
largos años para la lucha electoral que por el momento se antoja inalcanzable para el
desgastado PRI.
Un repaso a las mesas de las
concentraciones priístas basta para identificar a los grupos, ahora enfrascados en una
tensa y abierta confrontación. Los tiempos nuevos le estan quedando grandes a los otrora
invencibles del tricolor. Patéticos se les oyó corear el nombre de Cervera, tal como si
quisieran exorcizar a los demonios de la nueva clase política, los blanquiazules, que
también divididos tienen el consuelo del ejercicio del poder y de la generosidad de la
nomina.
Los excesos llegaron al choque verbal.
Orlando, ese Orlando que apegado al pasado del todo se puede y de la cultura de la línea,
fue callado por Erick, su colega senatorial a quien desde hace meses envidia por su
carácter afable y sus legiones de amigos sinceros que lo apreciaran con "hueso"
o sin el. Orlando se resiste a acatar las nuevas reglas del PRI, surgidas a partir de la
nueva asamblea, no quiere abandonar ni por un momento su curul y pretendió colocar a su
suplente Wilberth Chi como nuevo presidente del comité estatal, ante el rechazo unánime
de sus interlocutores.
Los tiempos se calcaron. Así como Caligula
con su caballo llevo a la ruina de Roma; Cervera con Orlando cual Incitatus, trato de
imponer a su gris incondicional, a quien no se le ve mas méritos que ser un operador de
la época pretérita, servicios que siempre cobro con puestos, curules y prebendas. Nada
mas ¿de verdad creen que así lograran reenamorar a un pueblo que desde hace años ya los
despreciaba y en mayo ultimo los corrió del poder? ¿Es Wilo Chi el nuevo PRI?
A río revuelto, ganancia de pescadores. A
la expectativa de loas desprecios hacia Paredes Lara, Carlos Sobrino también aguarda su
turno al bate(nada que ver con Nerio, es una pura metáfora): en el mejor de los supuestos
quiere catapultarse para estar en el animo del electorado priísta en una futura
contienda; en el peor utilizaría al PRI para seguir obteniendo beneficios. Con cualquiera
pierde el PRI.
Se avizora una gresca rupestre, al mas puro
estilo de la casa. Por que ambos aspirantes parte de un tronco común: una esfera de
degradación a que llegaron ciertos grupusculos priístas enfermos de poder y de intereses
económicos.
Pero parece que si no es uno será el otro,
así que ya sabemos que le aguarda al tricolor. |