Por ser hoy
día 28 de diciembre, también conocido como el de los Santos Inocentes, alguna mente
maquiavélica me pidió que mi colaboración en esta ocasión fuera a base de las
conocidas como "Inocentadas" del año en curso. Debo confesar que de momento
acepté la sugerencia, pero posteriormente, con el transcurso de los días, fui valorando
la situación actual por la que vivimos los mexicanos en general y preferí eludir el
tema, al menos en la parte que corresponde a las sangronadas y a las metáforas y los muy
conocidos "sueños guajiros"...
No tiene caso pensé seguir
atosigando a nuestros infelices compatriotas, que ya demasiado "inocentes" los
han hecho a partir del 2 de julio del 2000, cuando votamos por un cambio que todavía no
se ve, ni mucho menos se siente, más bien parece algo más de lo mismo. ¿Por qué será?
Porque los pobres no han disminuido, si no que han aumentado escandalosamente, e indigna
que se diga que somos una de las diez primeras economías del mundo, ubicados en el
número 9, pero que tengamos la mitad de los 100 millones de mexicanos sumidos en una
ofensiva y aterradora pobreza. La impunidad y desde luego la corrupción siguen campeando
a vista y paciencia de todos y todas... La inseguridad que se vive en nuestro querido
México es desesperante, ya que por los medios informativos nos enteramos a diario de
secuestros, asaltos con violencia y robos, al grado que a los "lectores de
noticias" ya parece no causarles impresión alguna y dan esas informaciones como las
de la bolsa de valores impunes, existen miles de casos de gente sencilla que les han
matado familiares, como las víctimas femeninas de Cd. Juárez entre otros, así como el
de una Concejal de un municipio del Estado de México, de la luchadora social Digna Ochoa,
del conductor de T.V. Paco Stanley, hasta terminar con los políticos encabezados por Luis
Donaldo Colosio, de Ruiz Massieu, sólo como ejemplos...
Para variar, los grandes saqueadores de
México la pasan campechanamente dándose la "dolce vitta", en tanto que
centenares de hambrientos y desamparados, por unos pesos que robaron o alguna mercancía
que extrajeron de algún "súper", se están pudriendo en nuestras cárceles,
que al fin y al cabo para ellos siempre serán. Sólo recordemos a Espinosa Villarreal y a
Cabal Peniche, que después de estar presos en los países donde se les detuvo en su huida
luego de ser acusados, regresaron a nuestro país, uno en avión especial y el otro en uno
de ruta, pero pagados por el pueblo, para que al llegar a México, en lugar de ir al lugar
que se merecen, se fueran derechitos a sus casas, irritando a una sociedad cada vez más
ofendida. En total, que al cacareado cambio todavía se le sigue esperando.
Y aquí en Yucatán, quizá se me tilde de
repetido y otros de ver "moros con tranchete" y sabes qué, caro
lector me gustaría equivocarme, pero en estos lares las cosas en estos primeros
cinco meses de gobierno siguen el mismo paso que los del gobierno federal, que traducido
en pocas palabras quiere decir que solamente vimos algunos relevos de hombres en los
primeros puestos, de ahí en adelante todo sigue igual, pues no ha cambiado nada. Siguen
los mismos pillos sueltos, siguen vigentes los mismos delitos, los mismos rufianes
convertidos en alcaldes han empezado a medrar, el hostigamiento entre los diputados del
PRI y el PAN se ha vuelto crónico, lo mismo que entre las facciones del PRI y ahora para
variar, hasta entre las del PAN. Mientras tanto, todo sigue igual, los pobres y marginados
de Yucatán que suman millares, ahí están. Siguen esperando los beneficios que les
traería el multicitado cambio; tenemos las mismas leyes, las mismas autoridades
judiciales muchas de ellas pervertidas. Es decir, o está todo estancado o
todo está muy bien. Para calificar la actuación de quienes tienen que realizar una tarea
específica, ahí está la "vox populi", la voz del pueblo que califica o
descalifica.
Afortunadamente para los políticos, este
venidero año 2002 no será de elecciones, pero el que sigue sí que lo será, y habrá de
observar qué políticos de hoy querrán ser los de mañana, y de continuar todos ellos
con esa tibieza que hasta ahora han demostrado, no sé con qué cara le pedirán al pueblo
que se vote por ellos y por sus partidos. A ver si para ese año ya se hizo algo con las
bicicletas chinas embodegadas en Miami y ya se conoció cómo estuvo todo ese tejemaneje.
Querido y apreciado lector: De todas
maneras no debes ponerte triste, es hora de levantar el ánimo, la entereza y, por hoy, no
dejarte que te hagan "inocente", ya demasiado te lo han hecho, en especial de
quienes más esperabas. Tienes todo el año por venir para exigirle a tus autoridades que
te cumplan sus promesas, pero ¡YA! Tienes todo el derecho de exigirle lo mismo a tu
gobernador, a tu alcalde o alcaldesa, a tu diputado y diputada y de igual forma a tu
partido político y a tus dirigentes. Va lo mismo para los líderes y dirigentes de
centrales obreras y sindicatos, muchos de ellos enquistados en el poder, aun contra la
voluntad de las mayorías.
Por eso hago votos por que el año que
viene nos vaya mejor, que el todopoderoso nos envíe un cúmulo de bendiciones y que el
bienestar y la salud campeen en ustedes, haciendo extensivos a sus familias nuestros
mejores deseos para el 2002. (M.A.G.G. Mérida, Yucatán, diciembre de 2001). |