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Mérida, Yucatán, México

Edición 646 del viernes 8 de Marzo de 2002

Semanario de Información y Análisis Político

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Cosas de la Ciudad

Por Jorge Sabido Castillo

ROBO.— Dice la Ley Penal del estado de Yucatán que "comete el delito de robo, el que se apodera de una cosa mueble sin derecho y sin consentimiento de la persona que puede darlo". Así que si usted caro lector, le quita la placa de su bicicleta china a su vecino porque éste le debe el importe de dos caguamas, por este hecho, usted comete el feo delito de ROBO. Y además, no existe el excluyente de responsabilidad por el hecho de que él, le deba a usted una feria.

—¡EH MAREE! ¿entonces, si me deben y no me pagan, qué voy a hacer?

—Pues muy sencío joven, recurrir a la autoridad y punto.

—Y si no lo hago y mi líder del Sindicato de Tricicleteros Naylón de Umán me dice que yo le quite su placa al otro?

—Pues cometes otra falta, esta vez en contra de la Constitución General de la República y eso tu líder lo sabe porque ya fue Diputado pateador de aquí, diputado federal mudo de allá y hasta Senador minusválido de la Nación, porque esta constitución es muy clara y todos alguna vez, protestamos cumplirla ya que dice que: "Nadie puede hacerse justicia por su propia mano, y que los tribunales están para prestar la justicia pronta y expedita".

—Entonces qué, ¿debo ir al DAP para que me paguen mi deuda?

—Claro que no; para eso están los juzgados civiles, para que metas tu pagaré y en vez de quitarle su placa, le quitas la bici, ¡No seas tonto!

—¿Y si mejor junto a mi pandilla de los topos del rastro para asustar al comisario y obligarlo a que él le quite su placa al malapaga?

—No creo que sirva, no vez que tu líder ya está muy quemado y la gente no le va a creer nada ni aunque lo jure sobre la tumba de Juan Diego.

ENTONCES, ¿no hay forma?

—Claro que sí, pero tienes que recurrir a la forma legal; es más, si actúas con inteligencia y haces las cosas bien, ni siquiera te cuesta el trámite, ya que al finalizar el juicio, don Junior condenará al malapaga al pago de los gastos y las costas del juicio ¿cómo la vez?

—Pero es que mi líder insiste en que nos funtemos con los tricicleteros de Chocholá y de Kopomá para cerrar todo el mercado y la autoridad nos obedezca.

—Ta’muy mal tu pariente, dile que despierte. Ya pasó la época en que con bajar a una bola de huiros y darle sus garrafas de huaro, era suficiente para asustar al huero y darles todo lo que pedían; no ves que ahora hay una nueva sociedad. Ahora, los estudiantes, estudian, no andan en borlotes en la zona como se hacía antes; los trabajadores, trabajan y ahora creen más en la capacitación que en los cuentos de los líderes; ya no hay empresas como los ferrocarriles en donde los falsos líderes medraban y exigían y no les importaba que a la empresa se la llevase la trampa, como al final pasó. Hoy, se promueve una nueva cultura laboral, va en serio.

—¿Tonces, ¿ya perdí mis dos caguamas que di fiado?

—No, pero en vez de armar borlotes, búscate un buen abogado; allí está don Orlis o su hijo, que ya no tiene chamba. Te pueden asesorar.

—Bueno...

MALAS PAGAS Y GOLPEADORES.— Para que veas que es mejor recurrir a la Ley que armar tangos, ahí tienes el caso del Diputado malapaga y golpeador que se le hizo fácil abandonar a su esposa e hijos y no darles para la frita.

—Y, ¿qué le pasó?

—Le pasó el tren, ni más ni menos.

—¿Y lo dejaron mocho?

—Exactamente, utilizaste el término adecuado.

—A poco, ¿le mocharon una mano o un pie?

—No, pero le mocharon el 40% de sus dietas, primas y prestaciones.

—¿Al diputado? No lo creo.

—Pues créelo, ya que doña Julia Beatriz Capetillo Campos, en una resolución que mucho la dignifica a ella -en lo particular- y al Poder Judicial -en su conjunto-, sentenció que la esposa del tipo tenía la razón y que el señor Diputado con fuero y todo, es responsable y debe de pagar.

—¿Y si no paga, va a ir la doña con sus pancartas a hacer huelga bajo los laureles?

—Estás bien tonto; si dentro de los tres días de notificado no paga, entonces doña Julia, le va a mandar su oficio a don Gutiérrez, para que antes de hacerle su cheque a don Licho, le descuente lo que le corresponde a su family.

—¡Ta’chevere!, ¿qué no?

—Claro que está chévere y tú metiéndote en borlotes de líderes chafas, total cuando él quiera te da una patada en el... trasero y ni quien se ocupe de ti. ¡Piensa tipo, piensa!, ya no seas menso.

—Lo bueno, es que no hay muchos de esos que no dan su diario, diario ¿qué no?.

—Pues que sí; lo que pasa, es que no todos son así de conocidos como ese diputado del TRI, pero por allá hay otro al que también se le apareció la virgen... es un tal Pardío del PAY.

—El PAY es bueno.

—El de manzana, pero éste, es más malo que el aceite de ricino, pero lástima, se gastó el papel y mejor dejamos algo para la otra. (J.S.C., Mérida, Yucatán, Méx,, marzo de 2002).

 

 

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