Beatriz
Paredes acató el dictamen que dio el triunfo a Madrazo, pero sin compartir los
resultados. Por lo tanto, acató los resultados, que era lo único que preocupaba a sus
"pragmáticos" vencedores quienes se atuvieron al único "principio"
que reconocen y es el que prescribe que la conquista del poder está por encima de
cualesquier principios, reglas, normas o leyes y que, una vez logrados sus propósitos, a
sus adversarios vencidos sólo les queda el recurso del pataleo, único derecho humano que
les merece respeto.
De momento, no ha habido ruptura en el PRI.
Al parecer, los seguidores de Beatriz Paredes acuden al "consuelo de dinosaurio"
que el caricaturista Rocha define así: " lo importante no es ganar sino
sobrevivir" y han anunciado que se constituirán en corriente interna para evitar ser
aplastados en los estados donde quedaron en minoría (Tabasco, Oaxaca), negociar en donde
tuvieron resultados más o menos parejos y ser "generosos" con los madracistas
en donde éstos probaron una sopa del mismo chocolate.
Los partidarios de la gobernabilidad,
entendida ésta como la transa entre los portadores de poder o de fuerza política para
que estén ellos tranquilos y contentos, nos dicen que toda la porquería, podredumbre e
ilegitimidad que pudiera haber habido en las elecciones abiertas, que no internas, del
PRI, son cosa del pasado, como la carrera del político tabasqueño plagada de violaciones
a las leyes y a la Constitución nacional, que no deben tomarse en cuenta.
Así es como piensa y habla un
subsecretario de gobernación que el año pasado vino a Yucatán a negociar con quien
aquí en ese momento violaba impunemente, por enésima vez, las leyes y la Constitución
encabezando descaradamente el desacato de las instituciones de la República. Ramón
Martín Huerta afirmó, el mismo día que tomó posesión Madrazo del poder conquistado
con el apoyo de mapaches, del corporativismo magisterial y la complacencia de la
incorregible cúpula priísta, que en la relación que sostendrá Gobernación con Madrazo
no influirá su pasado, que inmediatamente después de que tomase posesión, ellos
Gobernación-, establecerían contacto para organizar la agenda ordinaria (sic).
Se entiende que, como Huerta Martín
señaló, las situaciones de carácter institucional están por encima de las personas y
que siendo ya Madrazo el Presidente nacional del PRI necesariamente tengan que contactarse
entre ellos. Pero no sólo eso dijo el vocero de Gobernación en relación con el
"nuevo" PRI nacional. A la pregunta de que si los antecedentes de Madrazo y las
"diferencias" que tuvo en el pasado con Santiago Creel, pudiesen afectar la
relación con el PRI, respondió que el trabajo que hacen él y Creel, se
supone es profesional, que "hay una excelente relación y que la calidad del
momento que se vive es lo que cuenta.
Este articulista no es partidario de los
chismes que tanto degradan las relaciones políticas, pero la información tomada de una
nota del 4 de marzo del diario El Universal, a su vez reproducida por el Diario de
Yucatán del martes 5, se suma a anteriores informaciones y denuncias acerca de amarres
entre Fox y Madrazo que favorecieron la victoria del títere de éste, en Tabasco, al
impedir la alianza electoral del PAN con el PRD que hubiera frustrado la intención
madracista de apoderarse del PRI nacional, y a las declaraciones que la cacique del SNTE y
ahora secretaria general del PRI, Elba Esther Gordillo, hizo a la prensa extranjera el
jueves 28 de febrero y que algunos diarios capitalinos, como LA JORNADA, reproducen.
Leamos:
A la pregunta de si hubo el pacto entre
Madrazo y Fox, la "maestra" responde: "Es muy probable que el gobierno
piense que podríamos ser mejores nosotros que la otra fórmula". Luego dice que cree
que el gobierno ve la posibilidad de gente seria (ella y Madrazo) con la que sabrán qué
sí y qué no es posible acordar con el PRI, cosa imposible con la anterior dirigencia del
PRI y con la que hubiera encabezado Paredes, de haber ganado. Critica a la Asamblea
Nacional priísta porque decidió que las alianzas políticas sólo eran factibles
"con el PRD y con otros partidos; con el PAN no". "¡Perdón!, el PAN es el
partido del gobierno... y hay cuestiones en las que tendremos que hacer alguna alianza con
Acción Nacional...".
La misma "maestra" mantiene
relaciones estrechas y muy provechosas con Fox. Éste designó como Director General del
ISSSTE a Benjamín González Roaro, persona de la más absoluta confianza de la Gordillo.
De modo que las "excelentes relaciones" de las que habla Martín Huerta y que
tienen los antecedentes aquí parcialmente señalados, sugieren que esas relaciones entre
el "nuevo PRI y el gobierno foxista son algo más que excelentes, pero, ¿podrán,
ahora que esos trapaceros se apoderaron del priísmo, garantizar mejores condiciones a una
transición cuyos promotores no se atreven a decir en qué consiste?
Transición pactada a la democracia
política, por lo menos, es impensable con una dirigencia encabezada por gente que ha
atropellado sistemáticamente a cuanto se opone a sus designios patrimonialistas y que
ahora difícilmente lograrán unir a todos los grupos de interés priísta en su entorno,
tras las sucias trampas con que estropearon el camino que los llevó al poder partidista. (R.A.S.
Mérida, Yucatán, Méx., marzo de 2002). |