Por segunda
ocasión, el presidente Vicente Fox visitó en forma oficial el estado de Yucatán,
dejando un gran sabor para quienes seguimos de cerca su itinerario, donde resaltaron, sin
duda, algunos aspectos positivos como fue el compromiso del jefe del Ejecutivo federal de
trabajar "hombro con hombro" con nosotros los yucatecos.
Pero, también llamó la atención su
comentario en el que aseguró "... cada secretario del gobierno federal, cada
dependencia se encontrará totalmente comprometida a trabajar con el gobierno del Estado y
con el presidente municipal, para que unidos trabajando en equipo, impulsemos el
desarrollo de Yucatán".
Y lo anterior lo señaló ante más de tres
mil personas reunidas en el municipio de Tekax, el más importante y productivo del sur de
nuestra entidad y cuyo alcalde Fernando Romero Ayuso fue elegido bajo las siglas del
Partido Revolucionario Institucional, hecho que por sí mismo habla de los nuevos tiempos
políticos en Yucatán, de armonía, comunicación y convivencia pacífica e incluyente,
entre autoridades a todos los niveles y sus gobernados.
Más aún, el jefe de las instituciones
nacionales, resaltó ese momento de su gira, al añadir a su discurso las siguientes
palabras "... la visita a Tekax es histórica, porque por primera vez el Presidente
en turno visita un municipio yucateco gobernado por un partido distinto al suyo".
Claro está que anteriormente cuando un
Primer Mandatario visitaba nuestra entidad, venía a Mérida, administrada por el partido
blanquiazul, pero sólo estaba generalmente en el aeropuerto para aterrizar y
despegar, al final de sus reuniones de trabajo, en el interior del Estado.
Además, durante las esperadas etapas de la
visita presidencial hubo aspectos que podrían beneficiar a la infraestructura del Estado
y a nuestra población, como fue el recorrido del Sr. Fox y sus acompañantes por
Mayapán, un municipio de extrema pobreza y poblado por descendientes mayas, donde
ofreció apoyos. Inauguró la construcción de una carretera e inició el programa de
atención a municipios de alta marginación y además fue testigo de la firma del Convenio
de Desarrollo Social mediante el cual se entregan a Yucatán recursos para continuar
trabajando a favor de su población.
Invariablemente la ayuda anterior
redundará a favor de los servicios a los yucatecos, con quienes habló, dialogó, se
reunió, reviso cartas, peticiones, saludos, quizás algún reclamo, pero sobretodo
convivió en paz y el trabajo cotidiano y ese fue el lado humano de la breve estancia del
Presidente con los yucatecos.
Finalmente, lo más importante de este
evento presidencial, fue que en tiempos de incertidumbre, cuando los actores políticos
nacionales no se logran poner de acuerdo, Yucatán dio un ejemplo -al país- de
gobernabilidad y trabajo compartido bajo el mando del ejecutivo estatal, Patricio Patrón
Laviada.
Así, nuestro Gobernador, quien escuchó
ese día, hacia su persona y su trabajo, palabras de aliento y reconocimiento del
presidente Fox, obtuvo lo que parecía difícil y demostró que con buena voluntad,
talento, y sin excluir a nadie de sus preferencias partidistas o sus ideas, se puede
lograr; en Tekax, junto con el alcalde Romero Ayuso, quien supo estar a la altura de las
circunstancias y con la frente en alto y respeto a la investidura de su Primer Mandatario
y su Gobernador, quienes pensaron en todos en ese momento, no en sus intereses
particulares o de partido, sino en el pueblo que los eligió para que administren sus
bienes sin distinción alguna y a favor de las mayorías. (J.I.G.B., Mérida, Yucatán,
Méx., marzo de 2002). |