I. Ante
el vacío de poder que pareciera existir en el Estado, la autoproclamación de líderes
diversos se hace presente señalando errores que -según ellos- se cometen desde el
gobierno por falta de oficio y sensibilidad política. No se equivocan del todo, sin
embargo, es peligroso que se abra la puerta a la confrontación política, ya que esto
generaría una guerra interna que conduciría a Yucatán, al deterioro profundo de su
desarrollo. Los señalamientos y exhortos de dos diputados federales panistas (Miguel
Gutiérrez Machado y Luis Aldana), así como la del diputado local Gerardo Bolio de
Ocampo, en relación con las diversas anomalías en el seno del gobierno local, son
muestra fiel de que Patricio Patrón Laviada no tiene el control político del Estado y
eso es delicado, pues es el responsable directo, no por que sea incorrecto lo que han
manifestado los legisladores en cuestión, sino por que están asumiendo una defensa de
los principios que enarbolan: democracia, transparencia, combate frontal y
mortal a la corrupción, etc. Y es que, ellos entienden la gravedad del asunto, pues
no actuar, en consecuencia, para resolver las anomalías señaladas (SEGEY, SEP, SSA), es
aceptar que se tolera lo malo y se sacrifica la esperanza social de un cambio, máxime si
la sociedad votó por él. Patricio encara hoy una nueva embestida por culpa de sus
colaboradores, los cuales, no se dan cuenta de que exponen al gobernador constitucional de
Yucatán.
II. Gerardo Bolio de Ocampo, menciona
con atingencia que el PAN no ha perdido su capacidad de autocrítica, lo que pasa -según
él- es que no hacen públicos los señalamientos que se realizan al respecto, para no
dañar al partido. Llama la atención, que Gerardo plantea una situación igual de
delicada, pues con esto, revela la doble cara de un sector del panismo que encubre lo
malo, para mostrar sólo lo bueno de un gobierno que empieza a perder el rumbo ante el
desnudamiento del que es objeto. Y es que, mire Usted: en el PAN (y en el gobierno
panista) convergen de todo, allí también hay oportunistas, arribistas, panistas sin
ideología, sin compromiso con el partido, y eso tiene su costo, y ya se empieza a pagar.
Este panista "de vientre", no oculta su compromiso con la democracia; hace bien,
pues es congruente con la ideología que lo encumbró. Eso habla bien del panismo, bueno
de ese panismo que él representa y que está vigente, con la capacidad de autocrítica,
de autoanálisis, y sobre todo, de honestidad. Ojalá y el PAN, asuma su responsabilidad y
no contribuya a fomentar los excesos en los que "algunos" funcionarios han
caído. Es evidente que al PAN se le escapa la credibilidad de las manos y que sólo
algunos panistas de convicción como Gerardo Bolio buscan reorientar el
camino.
III.- Patricio Patrón Laviada empieza a
ser rebasado por las fuerzas convergentes en su gobierno. Fox, en su reciente visita hizo
su parte, le dio una palmada en el hombro, sin embargo, es necesario que apriete las
tuercas como señaló Gerardo Bolio, pues sería injusto, que sin deberla, la
tuviera que pagar. A la par, hoy Patricio es víctima de la clase política que gobernó
en el pasado, que le recrimina su pobreza en resultados, lo que le previene del diluvio de
rudos y salvajes ataques que le esperan. Patricio debe reaccionar con resultados y con
acciones fulminantes sino quiere que la situación sea incontrolable; el desarrollo del
Estado no se puede impulsar en condiciones desfavorables. En esto no hay ni casualidades
ni ingenuidades; así vemos que hoy, no solo son los priístas de estirpe cerverista los
que lo atacan, también son los panistas de convicción (esos si no son como el tal Avila
Noh), es decir de vientre. ¡Así están las cosas en Yucatán, calientes!. ¡Viva la
democracia! Que no es lo mismo ¡Viva México!; usted me entiende.
¿ Y el PRI?
Con la victoria consumada de Roberto
Madrazo, el PRI le arrebata al destino una oportunidad de vida, no porque Roberto sea un
Mesías, sino porque con él, la militancia encuentra un motivo para romper con una era de
fracasos y derrotas. Quizá Madrazo no sea tan distinto a los que derrotó, pero tiene de
su lado la oportunidad y el buen oficio de entender los tiempos y de ofertarle a todos una
oportunidad de participación. Roberto Madrazo significa -a pesar de su pasado-, el
revulsivo para motivar al priísmo y devolverle su grandeza, grandeza que nadie más que
los priístas pueden entender.
Hoy, el reto no es construir una fuerza
opositora intransigente ante el gobierno de Fox, ni ante Patricio Patrón Laviada (en el
ámbito local) sino el de reorientar el rumbo del partido. Hacerlo, implica asumir -con
honestidad-, una actitud reconciliadora y no revanchista, algo que parece imposible, pero
que es necesario. Al partido le urge definir su posición ideológica revolucionaria y
desprenderse de la tecnocracia; debe orientarse hacia la izquierda y solidarizarse con los
más necesitados; le urge homogeneizar posturas internas, construir su discurso social en
términos de la pluralidad, basado en el proyecto revolucionario como eje rector que le
genere confianza en la sociedad y le posicione en ella; el partido requiere de
reestructurar su base militante, y para ello, deberá reconocer y darle su lugar a quienes
han trabajado y trabajan por él; deberá erradicar los privilegios que le benefician a
los grupitos de poder y recompensar a los que siendo talentosos, fueron marginados por
quienes vivieron del poder con excesos; este PRI, está urgido de acuerdos políticos, de
alianzas sociales, de erradicar la corrupción, de castigar a los mentirosos, de ajustar
cuentas a los entreguistas, de devolverle al pueblo su partido, en fin, lo difícil es que
todo esto se debe llevar a cabo, pensando en el fortalecimiento del partido, lo que
resulta peligroso, pues al final, el riesgo de arreglos -en lo oscurito- está latente. Lo
cierto es que si Madrazo no cumple, entonces de nada servirá su triunfo. No la tiene
fácil, pero nadie dijo que lo fuera.
En Yucatán, algunos políticos parecen no
entender la realidad. Su ambición de poder matizada con lujo de soberbia y de
prepotencia, empieza a tensar la situación política. El panorama es claro: Orlando
versus los antiorlandistas, con Sobrino a la cabeza; la guerra se anuncia con mucha
intensidad y esta contienda previsible, genera irritación en miles de priístas. No
importa quién sea el contrincante de Orlando Paredes, da lo mismo Sobrino, que otros, la
confrontación (que tiene tintes de tragedia) entre los grupos es tal, que no olvidan, no
perdonan, no miden, quieren el poder y no les importa el precio, pues los dos quieren ser
gobernadores. Pero en todo este barullo, si alguien cree que la victoria de Madrazo le da
privilegios o ventajas se equivoca, la presidencia estatal será para el que la gane en el
terreno de las urnas, vía consulta a la militancia. La victoria tiene un claro mensaje:
"vive el que sabe entender y respeta a la base (incluidos intelectuales, corrientes
diferentes a las suyas, etc.)" Sería prudente que los aspirantes (Carlos Sobrino y
Orlando Paredes) se cuestionaran si en verdad consideran que son ellos los que deben
contender o si son ellos los que deben elegir a quién poner, porque ambos tienen muchas
cosas qué aclararle a la militancia, ya que sus actos pasados abrieron muchas heridas. En
medio de esta vorágine, la CTM, el movimiento de la mujer, las corrientes políticas
emergentes, los jóvenes, los intelectuales, los profesionistas y las agrupaciones
civiles, reclaman ser escuchadas, exigen voz y merecen voto, pues también son priístas.
Mal están las cosas en el PRI yucateco y lo peor es que la prudencia y la cordura se han
perdido. Y es que la militancia se sigue preguntando: ¿acaso no se dan cuenta que la
gente está fastidiada de tanta manipulación?, ¿por qué se creen ellos, los únicos con
derecho?, ¿qué tiene qué decir Orlando y Sobrino del caso Manuel Avila?, ¿qué tienen
qué decir de la "entrega del poder"?. La irritación entre la militancia crece
-como fuego ante gasolina-, y nadie le garantiza su voto a alguno de ellos. El pasado
reciente de Sobrino y de Orlando son un "as" que les ganará la partida, y quien
logre reivindicar su pasado tendría posibilidades, lejanas, pero posibilidades al fin. Y
es que, sin querer, surgen otros con experiencia y talento ¿qué tal un Eric Rubio? o un
¿Rubén Calderón?, ¿Nacho Mendicuti?, ¿Wílberth Chi?, ¿el "Oso" Romero?,
¿Omar Fajardo?, ¿por qué no?, ellos también existen.
La neta del planeta. Bien hace
Orlando en reconocer que hubo entrega del poder al PAN, pero en serio ¿era necesario
ponerlo en la mesa de debate?, esa declaración generará enérgicas reacciones, sobre
todo porque le recuerda a la militancia las heridas que se abrieron con esa entrega (caso
Liborio, la gente de Sobrino, Calderón, Granja, los de casa, etc.), y eso es peligroso,
pero bueno, seguro que Orlando ya midió las consecuencias, ni hablar.
Y los demás... ¿qué opinan?.
Estimado lector, he considerado complementar mi análisis, con la opinión de diferentes
ciudadanos distinguidos, para ofrecerle en este su espacio, un análisis plural y
convergente, a fin de estar a tono con sus expectativas políticas, las mismas que este
demócrata y prestigiado semanario de análisis político comparte y promueve. Hoy bajo
tres tópicos, toca el turno al Lic. Fernando López Villanueva, director del ICADEP del
C.D.E del PRI y consejero político del mismo Instituto, quien aceptó emitir su opinión.
- ¿Qué le urge al PRI?.- FLV.- Devolverle la credibilidad
social, le urge una estrategia para que sea atractivo a los jóvenes, a los
profesionistas, a las mujeres y en general a la sociedad. El PRI sufre una grave crisis de
credibilidad, necesita hacer alianzas con los demás grupos políticos internos, y evitar
la cerrazón. Debemos pensar en ser incluyentes.
- ¿Cómo debe ser la relación del PRI, con el gobierno que
encabeza Patricio Patrón Laviada?.- FLV.- De respeto y de acercamiento, se debe
privilegiar el diálogo y se deben evitar los enfrentamientos, las descalificaciones, pues
es necesario contactar con las autoridades para trabajar unidos y en bien de la
ciudadanía.
- El PRI con Roberto Madrazo a la cabeza.- FLV.- Es positivo,
sin embargo, su elección generó aspectos negativos, golpes bajos, que desnudaron al
partido públicamente, lo bueno es que, el PRI demostró que sigue siendo la mayor fuerza
política en todo el país y lo mejor, fue la participación de la gente. (A.L.M.,
Mérida, Yucatán, Méx., marzo de 2002).*Miembro del Consejo Político del PRI en
Yucatán, en febrero de 2000.
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