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Mérida, Yucatán, México

Edición 646 del viernes 8 de Marzo de 2002

Semanario de Información y Análisis Político

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Contra Yucatán...
Abierta confabulación de fuerzas

Por Franklin Alonzo Cabrera

¿Usted amigo lector, sabe qué cantidad gastan los norteamericanos en licores o en la compra de libros para conocer los problemas y buscar el ajuste de la personalidad, que obviamente provoca lo que los médicos llaman desajuste de la personalidad, que en la mayoría de las veces provocada por las guerras, por las crisis económicas, políticas, la represión, la indiferencia y la impotencia e incluso hasta la simulación y la burla, o bien, la acción demagoga de quienes tienen el poder político o económico, a muchos de los cuales se les pasea el alma por el cuerpo, en cualquier lugar del mundo, y todavía más, por estas acciones de indiferencia a los que menos tienen o bien a los que más han ganado o robado, son quienes acusan las más diversas y complejas enfermedades, que no sólo afectan a políticos, sean estos gobernadores, ex gobernadores, senadores o militantes de cualquier partido o sindicato de trabajadores obreros, profesionistas o maestros, estos últimos más flagelados porque no pocos de ellos -que aparentemente están lúcidos-, sufren enfermedades que van de la Esquizofrenia o Paranoia o el total desajuste cerebral, al grado de que llegan a ser víctimas de ideas delirantes, alucinaciones, ansiedad depresiva, fóbico u obsesivo, que rayan en la agresividad o irritabilidad? Son estos, precisamente, a quienes usan las fuerzas caciquiles para botar gobiernos.

Dicen las estadísticas que los Estados Unidos y sus millones de habitantes -más de doscientos cincuenta- gastan hasta 20 mil millones de dólares al año en la busca de curación o de la compra de libros para conocer los orígenes de las enfermedades que padecen, por los grandes avances de la ciencia y la tecnología. Y por supuesto, en la adquisición de licor que muchos de los cuales para curar esta ansiedad, esa depresión, lo consumen a pastos, con tal de hacer más llevadera las enfermedades mentales, que son un fenómeno en todo el mundo y que sigue las leyes naturales, por lo que la ciencia trata de controlar y obviamente está sujeta a investigación. Ahora bien, sabe Usted cuánto se gasta en México por estos casos, si no iguales sí muy similares, que han hecho que se vuelva un azote económico y lleno de graves problemas que tienen que ver no sólo con la vida política y social, sino con muchos organismos, principalmente en el ramo de la educación, donde a últimas fechas ha surgido un grupo de lo que podríamos llamar psicópatas en potencia, porque no sólo tienen fijación mental, sino que además, se creen iluminados y que lo único que han hecho es crear problemas que obviamente quienes los titiritean como verdaderos fantoches, saben que manipulando las estructuras que ambicionan tener de nueva cuenta, podrían lograr su fin, pero veamos los hechos... contra un gobierno pasivo:

Vamos a empezar con lo que sucede en Yucatán, donde desde el punto de vista de expertos en la materia, hay una abierta confabulación de fuerzas no obscuras o invisibles, sino que son las peores fuerzas políticas, económicas, sindicales, magisteriales, "empresariales" e incluso, hasta las que emboscadas en cargos públicos, quieran o no, de acuerdo o sin él, le están engordando el caldo a quien en mala hora desgobernó a esta entidad, hoy en manos de un titubeante gobierno que todo indica que ha entregado la autonomía a un sólo funcionario del régimen federal, que en su ambición por lograr la presidencia de México, ha frenado o quiere frenar el derecho del pueblo yucateco de pedir y exigir el castigo para los sátrapas que atracaron la riqueza de Yucatán, y de paso hoy quieren, y eso sí, regresar no solo al poder, sino por lo que queda depositado por el pueblo en las arcas públicas, porque mientras que no se demuestre lo contrario, aquí en Yucatán la frase presidencial de que se combatirá a todos los funcionarios ladrones o quienes violen la ley, es letra muerta y bien muerta, porque hasta hoy -a más de siete meses- siguen sueltos los grandes ladrones y carcajeándose -a mandíbula batiente- porque saben que son los intocables y siguen en su complot, para tumbar al gobierno.

Pero todavía más, basados en que la impunidad es su mejor aliada, no han vacilado ni titubeado en meterle zancadillas al gobierno del Estado, ya sea por medio de los sindicatos magisteriales, de taxistas, de camioneros que en verdadera alianza de sinvergüenzas se dan el lujo de poner a bailar al gobierno al son que les tocan y no aceptan lo que muchos dicen que el nuevo sistema gubernamental es respetuoso de la libertad de todo mundo de pararse en la vía pública y gritar o mejor dicho, entrar al mismo Palacio de Gobierno, con los diputados priístas al frente, gritarle asesino y rufián o ladrón al gobernante Patrón Laviada y a todos sus colaboradores, y estos siguen tan campantes con no pocos de los ex presidentes municipales acusados de ratas, o bien "empresarios" o dueños de capitales golondrinos, a quienes les abrieron las puertas y les dieron gratis toda la infraestructura que pidieron para poner sus maquiladoras, y hoy que se hincharon los bolsillos, las cierran dejando emboletado al Gobierno de Yucatán, que tal parece que a todos se les pasea el alma por el cuerpo porque como dice el pueblo, está viendo la tempestad y no se hinca... O lo que es lo mismo, lo están llevando paulatinamente meticulosamente bien calculado, para arrodillarlo hasta desbancarlo.

No son coincidencias y eso no lo cree ni el más retrasado mental de los políticos, que lo que le están haciendo al gobierno de Patricio Patrón, sea causa de la democracia o de que cada una de las broncas o de los problemas o plantones, disturbios, declaraciones y críticas al sistema sean casuales. De ninguna manera, todo está concatenado, todo está perfectamente bien medido. No hay ningún cabo suelto, lo que vemos, oímos y presenciamos son acciones bien estudiadas, bien medidas y llevan la firma de la casa, la firma de quienes en virtud de que se les cayó el arbolito o el negocio productivo que tenían como fue el de jinetear a un Estado, no sólo su destino, sino su dinero y su riqueza, hasta convertirlo en un Estado paupérrimo, miserable por la miseria que sufre, no por lo miserable y canallas, quienes están envueltos o en sociedad con los tránsfugas sociales de lo que es el equipo cerverraco, en su mayoría.

Y podemos afirmar, sin hipérbola, sin titubeos, y con la certeza de que lo que dice el pueblo, lo que piensa el trabajador, el obrero, la ama de casa, el joven o el estudiante, o cualquier ciudadano, bien nacido, que en Yucatán, se están preparando las fuerzas del mal, para darle un zarpazo que le llegue al corazón a este gobierno en donde el principal actor, Patricio Patrón, tal pareciera que estaría gobernando con miedo, con temor, sin darse cuenta que tiene el aval del pueblo, que lo eligió y que en el momento que lo convoque, siempre y cuando sea para expulsar a los pillos o mejor dicho no permitirles que sigan desde dentro y de fuera de su administración socavar al Estado, para que vuelva la clase, que en mala hora desgobernó a Yucatán, por varias décadas, dirá ¡Presente!. Y aquí sí, no tiene derecho ningún funcionario -empezando por el presidente de México o el secretario de Gobernación o el de SECODAM o cualquiera otro-, que le quiten el derecho al pueblo yucateco, de que si hay ladrones, estos no deben quedar impunes, porque del pueblo que pagó sus impuestos -en tiempo y forma- nadie debe burlarse, porque así lo pregonaron en campaña, todos los hoy funcionarios.

Y no deben olvidar ni el gobernador del Estado, ni las autoridades del gobierno Federal, ni la PGR, ni la procuraduría del Estado, ni los diputados y mucho menos los jueces -que por cierto hay muchos-, que dejarían en vergüenza al más peligroso delincuente, que la historia de todas las sociedades es la historia de la lucha de clases, de la lucha entre el rico y el pobre, y lo que hoy se está viendo en Yucatán, es la lucha contra una gavilla de hampones, de bandoleros que han demostrado ser insaciables y son a los que se les debe frenar, antes de que sea demasiado tarde...

Todavía más: ¿sabe Usted cómo se empieza a preparar la desestabilización de un gobierno? Obviamente quizá no todos lo sepan, pero sí todos lo palpan, lo viven, y los que lo provocan, lo disfrutan; quienes en medio de su ambición, de su egoísmo, principalmente quienes en un estado de salud a todas luces esquizofrénico o paranoico, o quienes guardan recelos, odio y rencores, impotencia, frustraciones o las más bajas pasiones y ambiciones de escalar puestos públicos, lo que los convierte en seres perversos, canallas e incluso hasta homicidas en potencia, son usados o se dejan usar como el puñado de agitadores que niegan su pasado y han vivido en medio de la desvergüenza, con tal de obtener canonjías, como quienes aliados entre los diputados o bien repetimos sindicatos de transportistas, los sindicatos del magisterio y quienes un día sí y otro también, declaran a los medios al servicio de quienes tienen el poder económico y que son incondicionales de quien es su "guía espiritual" o las agrupaciones de burócratas manejadas por verdaderos simuladores y buscachambas, que digan lo contrario, siempre estarán atados al cacique, quien sigue dirigiendo o llevando la batuta, moviéndole el tapete al gobierno actual para hundirlo.

De una u otra forma, todos estos han puesto su granito de arena para entorpecer la labor del actual gobierno, ya sea enviando a sus esbirros a provocarle y que en rigor de verdad no pocos funcionarios han caído en estas trampas más viejas que el caldo, que usan quienes sin tener derecho ni razón, quieren volver o meter a su ejército de delincuentes o dejarlos que sigan incrustados en todos los tres poderes, a los cuales habría que darles, si no se puede arrancarlos de raíz, cuando menos darle un poda, porque en realidad todavía el pueblo yucateco tiene el maleficio de que carga una cruz que ya es tiempo que la suelte o que se deshaga de un gran porcentaje de quienes le hacen daño, daño irreversible, porque conforme pasa el tiempo, se va arruinando al Estado.

Y lo que decimos, de que hay un puñado de delirantes o incluso hasta enfermos, que se han caracterizado por sus ataques demenciales y de paso emboletan a otros, que sin tener autoridad moral hablan o pretenden defender a quienes no aguantarían ni el más mínimo examen psiquiátrico porque pueden jurar y perjurar que serían enviados para un tratamiento a base de mínimo Diazepan para los estados paranoicos o esquizofrénicos, que además de las fijaciones mentales que tienen de querer manejar a la SEP como es el caso de un puñado de maestros encabezados por una tal Lourdes Gamboa, Clemente Orozco, Amalia Cohuó y cuatro o cinco prominentes panistas, entre estos, tres legisladores que se deben poner al cuidado de un buen centro de salud. Continuará... (F.A.C. Mérida, Yucatán, Méx., marzo de 2002).

 

 

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