El ayuntamiento
de Mérida, se ha vuelto en oficina de campaña de la Alcaldesa. La exagerada publicidad
que se da, hasta porque caiga un alfiler, contrasta en la mayoría de los casos con la
realidad, son obras y acciones de relumbrón, que después de la inauguración se pierden
en el olvido y en una burocracia artrítica y sin rumbo. Evidentemente no todo está mal,
pues acciones como la consulta al servicio de transporte, son realmente loables y muestran
la presión a la que se ha sometido a la alcaldesa por parte de los regidores de
oposición, pues requiere justificar acciones tan "mal vistas" como el
incremento de tarifas, que al lesionar al ciudadano común, son nubarrones en su carrera a
la gobernatura, máxime si el incremento del impuesto predial sigue causando molestias en
la población, a pesar de su campaña ilegal de descuentos. Es a tal grado la presión que
ejerce para posesionarse políticamente, que en la última visita de Fox al Estado, se
"adueñó" de todos los actos y dio muestras de su "poder" político
al irse en el avión del Presidente, al más antiguo y anacrónico estilo político (el
que ella muchas veces criticó). El gran problema de la "jefa" será siempre su
carácter, ella dice que es franca, yo sostengo que es intolerable y dictatorial, los
ejemplos lo demuestran, con la oposición en el Cabildo, el diálogo está roto, no hay
interlocutores, inclusive nos ha tratado de imponer -por varias formas- a un coordinador,
pero cada vez que lo intenta, el rechazo se da; con la sociedad ocurre lo mismo, el caso
de los artesanos desalojados del parque Hidalgo o de la Liga Valenzuela, a la que le
quitó los campos, dejando a cientos de niños sin oportunidad alguna de practicar un
deporte o el de oídos sordos ante la corrupción que impera en el Ayuntamiento, como en
el caso de los inspectores despedidos o del contralor, que ni siquiera sabe realizar una
compra por invitación restringida.
Mientras Ana Rosa se "exhibe" por
las palestras sus ansias de gobernar y su "mal" carácter, el gobierno del
Estado, continúa navegando sin rumbo, no hay avances, fueron sorprendente las expresiones
del presidente Fox, al decir que existían programas audaces ¿cuáles? Serán las
estrategias de confrontación como la del ataque burdo que realiza el regidor Jorge Puga
Rubio en contra de los dos únicos dos partidos estatales o la supuesta demanda en contra
del desacato, temas viejos, que ya no calientan a la ciudadanía, que espera más que
revanchismo una respuesta inmediata a los problemas que les aquejan. Parece que la
solución del Estado, se va encontrar en la confrontación con el antiguo régimen o con
los militantes de otros partidos, qué poca visión.......
Por otro lado, en el PRI, las cosas están
cambiando, la última elección del presidente del Comité Ejecutivo Nacional, dejó
ingratos sabores de boca a mucha gente, lo que ha generado división y enfrentamientos,
sin embargo, se avista una luz al final del pasillo, con la postulación de Carlos Sobrino
Sierra a la presidencia estatal, pues un movimiento de cicatrización y de unidad se está
dando en forma impresionante. Sobrino tiene todas las cualidades para ganar, sobretodo si
tiene a su favor el pensamiento de que si hubiera jugado él, seguramente tendríamos
gobernador priísta. Evidentemente su entrada al escenario estatal, va a causar
trastornos, pues los "panuchos" tendrán a un rival de mucha altura, que va a
reorganizar el trabajo partidista, con rumbo y certeza. Ante este escenario, no duden que
la "cargada" gubernamental en contra del priísmo arrecie, y lo que tendrán que
calcular, es si la cacería de brujas no se revertirá, pues Sobrino no está manco, ni la
gente ciega, y el despertar a un gigante dormido no siempre es lo más óptimo, tomando en
cuenta la debilidad con la que actualmente se gobierna.
La cercanía de las elecciones federales,
va ser el laboratorio de los tres escenarios descritos; Ana Rosa tratará de posesionarse
de la mayoría, su cercanía con la Secretaria de Desarrollo Social y con Luis Felipe
Bravo Mena, así lo vislumbran. Lo que queda en duda, es si ella jugará en la federal o
esperará la local para intentar ser la lideresa del Congreso, en ambos casos lo que
pretenderá es no dejar pasar los tres años siguientes a su actual mandato sin cargo, ya
que si lo hiciere todo el trabajo político desarrollado se perdería, sobretodo si no hay
garantía que Silvia López quede al mando del Ayuntamiento. Por otro lado, el Gobernador
tratará de imponer a sus delfines en las federales para cortarle el camino a Ana Rosa,
pero con mucha cautela, por que si no, pudiese sucederle el "Efecto Cancún",
donde el " Chacho", era el candidato ideal, pero la división le arrebató la
candidatura, que finalmente se la dio el Verde Ecologista, con el cual triunfó. Alberto
del Río, Orlando Pérez, Sergio Chan, Beatriz Zavala, Fernando Castellanos se aprestan al
abordaje, todos quieren y esperan la bendición... ¿será suficiente?
La llegada de Sobrino al PRI, inyectará
potencia, pues es indudable, que buscará recuperar los espacios perdidos, a través de
estrategias bien definidas. En el interior del Estado, los liderazgos naturales pugnarán
por las candidaturas, y en Mérida, se formarán cuadros de competición y no de
sacrificio como se han estado dando. La idea en la elección federal es ganar por lo menos
una de Mérida y mantener las tres del interior. En las locales, recuperar Mérida y por
lo menos, cuatro distritos de la capital. En el interior, recuperar todos lo municipios.
Este proyecto es muy viable, porque las autoridades panistas lo propician, pues mientras
menos hagan y más lastimen, menos les creerá la gente y más animadversión les
tendrán. El PAN ha hecho -en menos de un año-, lo que al PRI le costó setenta años:
perder su capital político.
Yucatán tiene tres escenarios y será el
ciudadano común quien decida su destino: más impuestos y menos trabajo o menos impuestos
y más trabajo público. (R.A.S., Mérida, Yucatán, Méx., marzo de 2002).*
Regidor por el PRI en el ayuntamiento de Mérida. |