Quien prende
la vela genera esperanza y si se apaga, entonces de manera
irremediableperderíamos el camino del bien común; aludimos a la esperanza porque
hace pocos meses los yucatecos decidimos cambiar para mejorar y desterramos a un pasado
capaz de causar vergüenza a cualquier ente social ligeramente democrático. La nueva
administración ha caminado despacio con su vela encendida, las inercias retardan la tan
ansiada transición a la democracia y de ello se valen los enemigos del cambio y del
mejoramiento para magnificar los errores y poner piedras en el camino...
Efectivamente, a pasos lentos e inseguros el Ejecutivo transita con pesar, habilitando a
ciudadanos sin experiencia como funcionarios con los riesgos que ello trae consigo,
algunos se han mareado ante el poder que sin esperarlo les fue conferido, otros resultan
magos de las finanzas y muchos quieren de la epopeya un gajo; claro, también
los hay incorruptibles e idealistas, en tanto que los más se muestran medrosos con la
pesada responsabilidad que les otorgaron y eso los hace flaquear.
En este breve repaso destaca la incompetencia del poder Legislativo; son inoperantes y en
esta edición se indica que: Haciendo un recuento de las expectativas ciudadanas, el
Congreso de Yucatán está debiendo mucho, y la situación es grave si tomamos en cuenta
que su ejercicio no es sexenal sino trianual, y se han gastado casi un tercio de su
periodo legal en dimes y diretes, acusaciones y aspavientos revoltosos. Ya basta de esas
escenitas y pónganse a actuar, diría la voz popular.
El poder Legislativo del Estado es inoperante en manos de liderazgos vacíos. Por un
lado, los panistas bordan operaciones para desacreditar a sus posibles competidores para
las candidaturas federales y anulan sus esfuerzos en el juego de fuerzas, cuando no en la
franca oposición interna; los priístas en escisión no aciertan a recomponer el rumbo
desorientado desde su orfandad política y se ocupan más en conciliar sus opiniones
acerca de temas partidarios (desde su Asamblea XVIII hasta los intereses sindicales), y el
perredista, simplemente se mantiene en la pasividad mientras le come el mandado el recién
declarado diputado independiente Manuel Avila Noh, quien con mucha imaginación se separó
de su fracción sin salir del PRI.
"Y los yucatecos, bien, gracias. A estas alturas en que la nación y el estado urgen
al trabajo legislativo para frenar la delincuencia galopante, para rehacer procesos
económicos y sociales, la legislatura local se ha estancado y no vemos tela de dónde
cortar para hacer productivo su trabajo; es más, no hay trabajo legislativo en
lontananza.
Triste y penoso para Yucatán vernos obligados a retratar escenarios de tan bajuna
naturaleza; mas triste es el deplorable trabajo ejercido por Zoreda Novelo y su fracción,
no olvidemos que en política la percepción es realidad y lo aquí plasmado corresponde a
una percepción sustentada en la calificación popular. Esperemos que los diputados y
diputadas reflexionen de cara a la Historia, en esta hora crucial para la sociedad que
afirman representar. Por nuestra parte, serenamente mantenemos la vela de esperanza, tal
como lo hemos hecho a lo largo de 652 ediciones... |