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Mérida, Yucatán, México

Edición 652 del viernes 19 de Abril de 2002

Semanario de Información y Análisis Político

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Desde mi hamaca

Por Jorge Sabido Castillo

OBITUARIO.— El gran José Alfredo cantaba aquello de “Diciembre me gustó pa’que te vayas, que sea tu cruel adiós mi Navidad...”, pero no ha sido diciembre el mes más cruel en eso de despedidas definitivas, ya que es abril el que se ha especializado en despedidas de personajes famosos; y aquí, (y en todo México) se recuerda a aquel 15 de abril, pero del año 1957 cuando -en terrenos del Sur de la Ciudad- se desplomó un carguero de la TAMSA, muriendo todos sus ocupantes,  entre ellos, el personaje más popular que ha tenido el cine en México, Pedro Infante Cruz.

PERO, es sin duda una leyenda y como tal muchas cosas se han dicho y se han escrito de él, cosas buenas y de las otras incluso -en su momento- se dijo que era contrabandista y que el avión en el que se estrelló y murió, tenía sobrepeso por el contrabando que llevaba, pero son más las cosas buenas que se dicen de él, por ejemplo: mi suegro que dice haber trabajado en TAMSA -en esa época- y de haberlo tratado; dice que le decían “tío” a Pedro Infante; dice que era buena onda, que siempre estaba de buen humor y que no le negaba el saludo a nadie. También se le recuerda por sus muchas películas y por la diversidad de sus canciones, pues lo mismo narraba por medio de ellas el matrimonio de un piojo y una pulga, cosa por demás improbable, pues uno camina y la otra salta y así ¿cómo se iban a poner de acuerdo?, que nos relataba las tremolinas que armaba su Nana Pancha cuando andaba en las cantinas, o el triste cortón que le dieron a la Ufemia, por no contestarle sus cartas a su galán.

PERO en el campo que más destacó fue en el sentimental, ya que fueron muchos los matrimonios que se le conocieron, además de todo lo demás. Aquí, hay un aspecto curioso, de Pedro se dice que tuvo varios matrimonios, pero no se le conocen líos de juzgados para terminar estos, o sea, que deja la impresión que se cansaba y se volvía a casar y todos sus matrimonios siguieron vigentes.

PERO también dicen que le ponía con todo lo que se le paraba enfrente, así fuera una escoba si ésta tenía enaguas, pues eso era suficiente.

A este respecto, hay un señor que se llama o dice llamarse Jorge Rodríguez, que escribió un librillo denominado ¡Cámara... Acción!, donde narra las anécdotas desconocidas de la Época de Oro del Cine Mexicano y se arranca con una con la denominación del: MIL AMORES Y CLARO allí se habla de Pedro; dice el tal Rodríguez que corría el año de 1948 y se rodaba la primera versión de “Angelitos Negros” y un día, en pleno rodaje, se desapareció y como pasaba el tiempo y no aparecía, el director fue a buscarlo al camerino portátil que Infante usaba y al entrar, lo encontró en plena acción con la anciana que servía el café entre el personal. Al cuestionarle el director por su acción sólo pudo decir: “pobrecita, me lo pidió con tanta insistencia, cómo iba a negarme”. Por esto y mucho más, son numerosísimos los hijos que se le atribuyeron en vida y que se le siguieron atribuyendo después, lo cual quiere decir que aunque se le han atribuido muchos milagros, nunca será canonizado.

MUERTOS Y MUERTAS.— Y ahora, en este abril que todavía vivimos, se murió doña Silvia Derbez, y su muerte, no levantó mucho polvo, pero casi enseguida, se murió María Félix,  y entonces sí, se alborotó todo el mundo y se abrieron las puertas del palacio de las Bellas Artes para instalar la Iglesia Caliente...

La Doña, sin duda fue muy famosa, pues le tocó compartir escenarios y otros lugares con gente conocida, como don Jorge Negrete y el Músico Poeta, el “Flaco” Agustín Lara.

La Doña tuvo todo lo que humanamente se puede tener: fama, fortuna y poder; aún así, se murió todita.

Ya se murió la Derbez

Dama como una begoña

Y uno se muere una vez

Lo mismo un pek que la Doña.

Y SIGUIENDO CON las remembranzas, tenemos que recordar a don Pan, ticher famoso de Valladolid, pues aunque él no murió en abril, sus cuates -los priyistas del Congreso- aprovecharon que cumplió 3 meses que lo ajusticiaron para hacer bulla que porque no se aclara nada y claro que es algo difícil de aclarar, porque además de que pasó en despoblado, como fueron 3 los muertos, no se sabe contra quién fueron enviados los matarifes, además de que su familia no ayuda pues no dice con quién se funtaba y hacía negocios don Pan, pero los del Congreso para pedir  la renuncia de Miguel A., para que “progresen” las averiguaciones, enviaron a la tribuna al diputado malapaga.

Ayer se movió el Congreso

Por aquello de don Pan

Y subió un pelafustán

A pedir que haya Progreso

MUCHOS muertos han habido y quién sabe cuántos más arriba, pero hay uno que en verdad nos duele; ya que este mes de abril, también se llevó a don Luis Alfonso Payán Flores y familiares aparte, la de don Alfonso es una muerte que nos duele, por su propia personalidad de hombre bueno; de él podemos afirmar sin ningún temor, que fue un caballero por dentro y por fuera. (J.S.C. Mérida, Yucatán, Méx., abril de 2002).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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