Los sabios mayas
demostraron que hay dos maneras de contar el tiempo. De un calendario largo y de otro
corto, donde se repasan hechos que se inscriben en distintos tiempos: unos pertenecen al
dominio de la luna que preside el ciclo del maíz y otros a la cronología de las guerras
sobre los territorios por los que aun se
enfrentan los hombres.
Al indagar las
fuentes históricas se han encontrado diversos testimonios, algunos elocuentes y otros
plagados de silencios. Las estelas y frisos hablan de los reinados que duraron katunes (
períodos de 20 años), pero no dicen cómo perecieron los pueblos antiguos mayas. Los
documentos que se escribieron, durante la Colonia, en lengua española, dan cuenta de
períodos de riqueza mientras que, en lengua maya, rebelan los padecimientos de los
maceguales (pobres e ignorantes).
Los libros y
documentos de tradición europea de los que se disponen en la actualidad, las leyendas y
narraciones mayas con las que aún se cuentan, aportan su riqueza para construir un
presente en el cual los herederos de estas culturas y de otras que llegan a esta región
puedan desarrollarse en paz.
Ciudad maya de
riqueza incalculable
Ek-balam es un
nombre en maya yucateca que se traduce literalmente al español como Jaguar negro o lucero jaguar y al parecer el sitio
arqueológico recibió este nombre de su fundador y gobernante.
La ciudad
arqueológica de Ek-balam abarca un área de aproximadamente 12 Km. cuadrados de
asentamiento continuo, aunque su núcleo central consta de 1.25 Km. cuadrados y tiene 45
estructuras; está rodeada de dos murallas concéntricas de piedra que debieron tener
empalizadas de madera para aumentar su altura; existe también una tercera muralla que une
algunos edificios principales haciendo aún más restringido el acceso a esta área. Las
murallas interior y exterior tiene 5 entradas en las que desembocan 5 sac bé oob, o
caminos prehispánicos perfectamente bien orientados; un sak bé está orientado al Norte
y otro al Este y uno más al Oeste, siendo el lado Sur el único en el que hay dos
caminos.
Antiguos pobladores
de Ek-balam debieron abastecerse de agua en
los escasos cenotes del área, uno al Oriente y otro al Poniente; en los chultun´ oob depósitos subterráneos artificiales
y en las reholladas llamadas DZADZ en maya, algunas de las cuales son muy
profundas y por ello fueron aprovechadas para escarbar pozos en el fondo.
Los edificios
principales están distribuidos en dos plazas: en la plaza norte están las tres mayores,
la estructura uno o la acrópolis que mide 160 metros de largo por 70 de ancho y más de
31 metros de altura es la más grande de todas y una de las construcciones más
voluminosas de Meso América.
Las
estructuras de la plaza sur no tienen comparaciones en cuanto a dimensiones con la plaza
norte, aunque la estructura 10,17, las gemelas, la 16 y el palacio oval, son las mayores.
También hay pequeños templos y altares, así como un baño de vapor, distribuidos en
ambas plazas. El juego de pelota se localiza entre las dos plazas.
Ek-Balam hasta
ahora nos indica que fue la época prehispánica, el centro rector de un área
considerable en el que se concentró el dominio y la riqueza de un grupo que tuvo el poder
y los recursos para edificar las estructuras con la magnitud de las que ocupan la plaza
norte, el juego de pelota y una importante red de caminos para elegir estelas y otros
monumentos, así como para proteger y delimitar sus construcciones principales con las
tres murallas.
Arquitectura
La
arquitectura Ek-balam, hasta lo que actualmente sabemos no tiene igual. Los edificios que
han sido completamente liberados y la exploración parcial de la acrópolis han dejado ver
los rasgos constructivos arquitectónicos decorativos que evidencian que Ek-balam no se
asemeja a ningún otro asentamiento prehispánico conocido. La manera en que están
distribuidos sus edificios, la forma que tienen y sus elementos con que fueron ricamente
decorados son muy especiales y diferentes a los que conocemos.
Ek-balam no
solamente resalta las diferencias con otras ciudades prehispánicas, sino las variaciones
en el sitio mismo. Cada una de las estructuras ya restauradas presentan características
individuales. Cada edificio reestructurado aporta nuevos datos. Podemos ver en los rasgos del Petén, del Puc, de la costa oriental y
posiblemente de otras regiones culturales del área maya, pero sus elementos se conjugan
de tal forma que dan lugar a un estilo propio, que posiblemente Ek-balam irradió hacia
otro centro de los alrededores, que estuvieron bajo su dominio.
Ek-balam: relicario
del arte maya
Figuras de
estuco y pinturas murales bien conservadas. Secretos milenarios celosamente guardados en
las paredes de la acrópolis de Ek-balam estarían apunto de ser arrancados de la sección
superior de la fachada sur del edificio, lo que portaría nuevos datos de la enigmática cultura maya.
Los albores del
nuevo milenio, la luz de los amaneceres, que marcan los últimos días del siglo XX, dejan
al descubierto la enorme riqueza del asentamiento precolombino que alcanzó alto grado de
desarrollo, en el manejo del estuco modelado para darle a las edificaciones imponentes
acabados, llenos de simbolismos aún desconcertantes para los investigadores; es tal la
belleza de los estucos que los antiguos mayas se negaron a derruirlos para construir sobre
esos vestigios. Prefirieron cubrir cuidadosamente con capas de tierra y roca como
presagiando que mil años después los herederos de la región se maravillarían con estas
obras y ofrendas religiosas, mezcla de poder o tributo a reyes y gobernantes fallecidos.
Ek-balam es
una mezcla de la riqueza ornamental de la arquitectura maya aplicada en aposentos reales
adoratorios, habitaciones de control gubernamental y religiosos etc.
Después de la
pirámide Kinich Kak Moo de Izamal, la acrópolis de Ek-balam, es el edificio más grande
aún de pie, construido por la civilización maya en la Península de Yucatán. A la
fecha, ya se encontraron 40 habitaciones en el edificio de la Acrópolis. los trabajos de
rescate y consolidación efectuados en el año de 1994 por el equipo que coordina la
arqueóloga, han contribuido al libramiento de apenas una 5ª. Parte del edificio
anterior.
Se presume que el
lugar que estuvo ocupado desde el período preclásico tardío (300 a.c al 250 d.c.) y de
entonces hasta el año 1000 de nuestra era, según lo corroboran los restos de cerámica
hallados durante las excavaciones.
La arqueóloga
Vargas de la Peña, precisa que los principales hallazgos que arrojo este período de
labores son por orden de importancia los siguientes:
1.- La
fachada, que abarca 3 habitaciones, ubicadas en el costado superior de la cara sur de la
acrópolis.
Esta fachada de
estuco es una representación teratomorfa (monstruosa) de grandes fauces y colmillos que
tiene medidas de 12 metros de largo por 8 de ancho. En la parte superior de la colosal
figura sobre la sección correspondiente a la nariz, se advierte la presencia de un
personaje descabezado y ricamente ataviado que se supone que es un gobernante ya que está
sentado en un trono. Le rodean un séquito de 6 personajes algunos de los cuales no tiene
cabeza y otros casi completos. La parte maxilar inferior es una terraza delimitada por la
hilera de colmillos del monstruo y a los lados hay dos habitaciones de menor tamaño
decoradas con finos frisos y fachadas de estuco moldeado.
Pinturas murales
Aparecieron las
puertas de las habitaciones estucadas. Algunas de estas pinturas representan la fachada
original del lugar donde se hallaron; describen un encuentro entre varios personajes con
ofrendas para un invitado especial. Fueron descubiertas en las puertas de las habitaciones
bien conservadas y claras, lo que hace suponer que en el interior de las habitaciones se
podían hallar más representaciones pictóricas en buen estado de conservación. En
Ek-Balam, los estucos han resistido el paso del tiempo debido a que los mayas se
preocuparon por conservarlos y construir,
pero sin alterar las obras anteriores.
También llama la
atención el hallazgo de un croquis dibujado en la banqueta y que representa
la posición exacta de algunas habitaciones en el conjunto. En una planta y con trazos
sencillos, el pequeño plano permaneció casi mil años debajo de toneladas de piedra y
tierra.
Otro enigma son las
columnatas de mampostería del nivel superior, raras si se toma en cuenta que por la
temporalidad del lugar y la forma del diseño, era difícil encontrar alguna de ellas, sin
embargo, los expertos ya registraron 6. Las columnas tradicionales de las zonas
arqueológicas mayas son cilindros de roca maciza. Sin embargo, las columnatas de Ek-Balam
tiene el centro duro y delgado, con acabados de piedra apiladas y pegadas entre sí.
También apareció
un nuevo elemento estucado, la esquina de una subestructura que pasa debajo de la
escalinata principal y que fue prácticamente reconstruida.
La esquina
redondeada, evoca mascarones de larga nariz doblada, apilados de mayor a menor y de abajo
hacia arriba. Es probable que el otro extremo de la estructura aparezca la otra punta
gemela de la construcción.
Un drenaje
ingeniosamente diseñado cerca de la esquina es muestra del avance en conocimientos de
hidrología que tuvieron los mayas.
En otras secciones
se encontraron restos de estructura de estuco, banquetas ricamente adornadas, pasadizos de
una habitación a otra, bóvedas casi intactas y banquetas en el interior de las
habitaciones, algunas de ellas con rastro original.
La acrópolis de
Ek-Balam es una muestra de la riqueza ornamental de la arquitectura maya aplicada en
aposentos reales, adoratorios, habitaciones de control gubernamental y religioso, casi
todas en representaciones teratomorfas. (J.C., Valladolid, Yucatán, Méx., abril de
2002). |