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Este
30 de abril se festejó el "Día
del Niño"; los reyes del hogar,
como son conocidos tuvieron diferentes festejos,
cantos, programas y regalos que son parte
de este festejo tan importante. Pero no para
todos los niños hubo risas y alegrías;
un día antes de esta fecha tan especial,
se dio a conocer la recomendación realizada
por la Comisión Nacional de Derechos
Humanos, que mostró una de las anomalías
más tristes y desgarrantes que representaba
la crueldad del gobierno anterior, encabezado
por Víctor Manuel Cervera Pacheco:
el ultraje inhumano de nuestros niños.
El actual director de la Escuela de Educación
Social para Menores Infractores, profesor
José Orlando Sánchez Keb, en
una entrevista exclusiva para La Revista Peninsular,
confirmó las recomendaciones de la
Comisión Nacional de los Derechos Humanos,
en las que se denuncia los malos tratos que
recibieron los infantes durante el período
de la ex directora Rocío Martell López.

El 17 de agosto pasado toman posesión
el Sr. Antonio Osorio Vázquez, como
director y el profesor José Orlando
Sánchez Keb, como subdirector. Desde
ese momento, el Sr. Osorio empezó a
manejar la Escuela de manera irregular, permitía
el nepotismo y una corrupción abierta,
que era la representación del régimen
CERVERISTA, pues creía que las cosas
se manejaban de igual manera y después
de varias protestas de la sociedad, pidieron
que el Sr. Osorio fuera destituido de ese
cargo, ya que sólo mostraba un seguimiento
del trabajo pésimo de la Dra. Martell;
después de un mes, el ahora ex director
accedió a renunciar. Al parecer, supo
de las quejas y denuncias que venían.
En ese momento, el Profr. Sánchez Keb
toma posesión como encargado de la
Escuela de Menores, percatándose de
que se tenía que hacer una reestructuración
del funcionamiento del plantel y entre las
primeras medidas que tomaron fueron:
1.- Reforzar el área de vigilancia,
en la que se capacitó al personal para
dar al joven con un buen trato, teniendo constantes
cursos, en los que se enseña lo importante
que es el respeto al individuo.
2.- Darle educación integral, en lo
académico y moral; esto, para evitar
que el muchacho vuelva a delinquir, dándole
las herramientas para un futuro laboral.
3.- Quitar la idea a la sociedad sobre el
estigma de la Escuela de Menores Infractores,
que no es un reclusorio, sino un instituto
de formación de nuevos ciudadanos.
El profesor Sánchez Keb marcó
la diferencia al tomar el mando, donde lo
principal partía del rescate de la
dignidad humana del infante y de sus colaboradores.
El profesor Orlando Sánchez nos informó
de algunos de los actos que se cometían
por la antigua administración, dirigida
por la Dra. Martell, mostraban la crueldad
que imperaba, como era: agresión física,
como bofetadas, golpes, patadas y jalones
de pelo, considerándola un acto de
disciplina. La agresión moral, que
eran insultos y humillaciones, y la psicológica,
que se culminaba con una desmoralización
del joven, minimizándolo como persona
y dañando drásticamente su autoestima.
Nos dio un ejemplo de estos hechos: a los
niños que se portaban mal, los castigaban
atándolos a un poste -de manos y pies-
en pleno día; los dejaban sin alimento
por tres días; los mandaban al área
de corrales, a dormir, entre los cochinos
y gallinas. Actos tan bárbaros, como
lo era la ex Directora. Actualmente, el panorama
es muy diferente y halagador; la idea de una
Escuela de Menores Infractores es integrarlos
a la sociedad como personas de bien. Prepararlos
para un oficio y tener los estudios básicos,
para que al salir puedan retomar un camino
a la vida. Así lo indicó el
Profr. Sánchez: "Al darme cuenta
de la necesidad de esta organización,
nos enfocamos a 3 ámbitos: la psicológica,
la académica y la deportiva".
La recomendación de la CNDH, con él
número 10/2002, se llevará hasta
las últimas consecuencias y los responsables
tienen que pagar por su incompetencia e irresponsabilidad.
Se continuará con la investigación,
conducida por el grupo de Indignación.
Ahora, constantemente se efectúan visitas
de regidores y del DIF.
El gobernador Patrón Laviada, en conferencia
de prensa el mismo "Día del Niño",
informó que esas anomalías se
efectuaron en el período anterior y
que no permitirá que esto quede impune,
ya que esto daña el área más
sensible de toda sociedad, que son los niños.
Asimismo, los padres de los infantes son una
pieza clave para la continuación del
programa, porque son ellos los que garantizarán
el buen desempeño de sus hijos. Por
eso los padres toman ahora pláticas
continuas de paternidad responsable, de alcoholismo,
de fármaco dependencia y de motivación,
con la finalidad de corregir el ambiente del
joven, para que cuando regrese a su casa haya
un ambiente favorable; pero la labor no ha
sido fácil, los adultos muchas veces
son más difíciles de que hagan
conciencia, pero el programa -en general-
ha dado resultados favorables. La Escuela
cuenta con 39 jóvenes, 37 son varones
y 2 son mujeres; los delitos que cometieron
fueron robo, asalto a mano armada, pandillerismo,
fármaco dependencia y delitos sexuales.
El nuevo director de la Escuela de Menores
Infractores indicó que la mayoría
de los niños procedían de hogares
desintegrados y disfuncionales, donde la agresión
era parte de su vida, buscando los jóvenes
-en la calle- lo que no encontraban en casa,
el AFECTO. Algunos de los niños no
tuvieron infancia, porque tenían que
trabajar. El Profesor ve en sus alumnos a
futuros hombres y mujeres de bien y se ha
esforzado para convertir a esta Escuela, en
una institución real de readaptación
hacia la sociedad. Indicó que muchos
ya están superando los traumas que
vivieron.
"La niñez, es como un cántaro
puro -en etapa de formación- donde
le puedes colocar las mejores aguas de la
vida, pero todo dependerá de que los
adultos tomemos conciencia de que se trata
de la futura sociedad, y eso, es responsabilidad
de todos".
(G.S.G., Mérida, Yucatán,
Méx., mayo de 2002).
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