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· Isidoro pegó, pero se demostró
la solidaridad de los peninsulares.
·
Sin control funcionarios del gobierno
de Yucatán.
·
Notas cortas... pero importantes.
México, D.F.- Fue
impresionante, el huracán Isidoro pegó
de manera frontal, dejando daños por
toda la península de Yucatán;
fue desastroso, más de 150,000 viviendas
destruidas en todo el Estado y más
de 500,000 damnificados fue el saldo del meteoro,
sin contar el daño a la economía
-comenta asustado Luis, funcionario de la
secretaría de Desarrollo Social que
nos acompaña en nuestro acostumbrado
centro de reunión de Sanborns de Lafragua,
aquí en la capital de la República.
Fue impresionante la forma que azotó
al Estado de Yucatán, sin dejar atrás
a Campeche, en donde hubo también graves
daños por las inundaciones, así
como a Quintana Roo.
En Yucatán están en juego muchas
cosas, vidas humanas, hay comunidades incomunicadas,
pero poco a poco está entrando la ayuda.
En torno al daño a la economía,
hay inversionistas que lo calculan en más
de quinientos millones de dólares.
Por otra parte, merecen un reconocimiento
dos funcionarios en especial, Enrique Manero
de Obras Públicas y Renán Canto,
de SCT, ya que se fletaron por todo el Estado,
lo recorrieron para checar los daños
a la red carretera y tratar de subsanarlos.
Pero mal está que en medio del desastre
ocasionado por el huracán Isidoro,
aún no hayan podido superar sus diferencias
la alcaldesa de Mérida, Ana Rosa Payán
-quien por cierto técnicamente está
trabajando muy bien, pero en lo político
la está regando- y el gobernador Patricio
Patrón. Parecen niños de primaria,
una haciendo su rabieta porque no pudo llevar
al presidente Fox Quesada a una colonia donde
ya le había armado un circo y el otro
que no hace valer su condición de jefe
político, de gobernador del Estado.
En medio de la desgracia de un pueblo no
se le debe permitir a las autoridades tener
diferencias políticas. Y menos ahora,
que empieza el mayor problema, cuando llega
la ayuda y empieza la repartición de
los apoyos.
***
Los cotos del poder no se acaban con el huracán,
es más, se incrementan, cada quien
-de los funcionarios estatales- hace lo que
le da la gana, es más, se pasan las
palabras del Gobernador por el arco del triunfo.
Así están Orlando Pérez,
queriendo hacer campaña para la diputación
federal, o subalternos de Xavier Abreu que
quieren ser ellos quienes repartan las despensas;
inclusive hay quienes comentan que ya se le
extraña a Rommel Uribe y le piden que
vuelva, que retorne para meter en orden a
los demás funcionarios.
Ahí hay que reconocer que Ana Rosa
Payán tiene a todos sus funcionarios
perfectamente bien instruidos, nadie hace
algo sin enterar a la Alcaldesa y mucho menos
dejar de cumplir una orden que venga de ella.
"Eso señores es don de mando",
comenta Alejandro, fiero defensor de las causas
justas.
Hablando de causas justas y tergiversadas,
pena nos dio el alcalde de Progreso -José
Blanco Pajón- quien con tal de beneficiarse
-políticamente- dispuso como centro
de acopio el sindicato del Volante, eso no
es lo grave, sino que le ocultó información
al representante del gobierno del Estado.
Cerrazón total, dispuso para las lideresas
del PRI, al indicar quiénes serían
las que repartirían los apoyos y tenía
como asesor al diputado Luis Hevia.
Ahorita tienen manos, pero necesitan mandos,
dirección y organización, eso
es lo que se necesita, no políticos
que grillen con la desgracia y con el dolor
humano, puntualizamos.
Por su parte, desagradable fue ver al secretario
de Salud -José Pereira- cenando jugosa
carne en conocido restaurante de Prolongación
de Montejo el miércoles a las ocho
de la noche -comenta Ricardo, indignado estudiante
de la Unimayab, que nos acompaña en
nuestra mesa de Sanborns-, no digo que no
debe de cenar, pero la imagen que da es repugnante,
mientras hay miles de personas que están
muriendo de hambre, el secretario de "Salud"
estaba como pashá cenando con entera
calma en refinado sitio, en vez de estar trabajando
por el bien de Yucatán, su sentido
social está tan derruido como el mismo
estado, con funcionarios así, Yucatán
no puede salir adelante. Debe hacer una reflexión
Patricio Patrón sobre quienes merecen
quedarse en sus puestos y a quienes sacar
por no pasar la prueba.
No es momento de asestar críticas,
hay que señalar errores para corregirlos,
es momento de ayudarnos entre todos.
También es válido comentar
que los diputados más movidos y que
más se rajaron el lomo para ayudar,
fueron los priístas Dafne López,
María Teresa Rodríguez y, a
pesar de sus formas de actuar, Ivonne Ortega.
Vale comentar el apoyo que provino de empresas
particulares, como la Coca-Cola, la cual brindó
ayuda vía agua purificada y otros bienes,
así como patronatos como Cáritas,
así sí podemos salir, con muestras
de solidaridad de los propios yucatecos
Yucatán, Campeche y Quintana Roo siempre
han ayudado cuando hay desgracias en otras
partes de la República, hoy es tiempo
de que todo el país le dé una
mano a los yucatecos.
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