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Mérida, Yucatán, México

Edición 675 del viernes 27 de Septiembre de 2002

Semanario de Información y Análisis Político

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Por Zac—Nicté

¡Hola amables lectores! Semana ciclónica la que vamos terminando. Los Tunkules amigos, venciendo las adversidades atmosféricas se comunicaron con nosotros para hacernos llegar sus preocupados mensajes, por lo que sin mayores preámbulos, pasamos de una buena vez ¡A darle!

La presente semana ha sido, -sin temor a equivocarnos- una de las más difíciles en la historia del pueblo yucateco. La llegada del huracán Isidoro a nuestro territorio y su devastador efecto, constituye una de las mayores catástrofes naturales que hemos padecido. La destrucción causada por este meteoro, sólo puede equipararse a la que nos ocasionaron los 10 años del Cerverato, pues Isidoro también se llevó todo y convirtió a los pobres en miserables.

El Tunkul Ciudadano nos hace llegar un mensaje ambivalente, pues si bien se encuentra absolutamente apesadumbrado por los daños que provocó el paso del huracán, también se manifestó sumamente orgulloso por la actitud asumida por la mayoría de la población. El domingo 22 de septiembre de 2002, quedará grabado en la memoria de todos los yucatecos como una fecha aciaga que marcará un nuevo parteaguas en nuestra forma de convivencia.

El 23 del mismo mes y año, también será recordado como una efeméride de la solidaridad y la participación ciudadana, pues de la misma forma en que la sociedad se unió para liberarse del yugo Cerveriano, al día siguiente del paso del huracán, miles de ciudadanos salieron a las calles como hormiguitas para iniciar la reconstrucción de sus comunidades, unos con machetes, hachas y coas en mano, se dedicaron a cortar árboles caídos que cerraban las vialidades, otros se dedicaron a preparar y repartir diversos alimentos a los que habían perdido todo, algunos más dedicaron sus esfuerzos a proveer de ropa seca a quienes habían perdido el techo; fue reconfortante ver a numerosos jóvenes recorriendo las calles para ayudar en lo que fuera necesario, o dirigiéndose a los albergues instalados para atender a los damnificados. Hombres y mujeres, niños, jóvenes e incluso ancianos, la mayoría de los yucatecos sacaron la casta para demostrar una vez más, que las desgracias de cualquier tipo, podrán doblarnos, pero no quebrarnos.

El Tunkul Gubernamental por su parte, nos comenta el enorme acierto del gobernador del estado, don Patricio Patrón Laviada, de asumir plenamente la responsabilidad de avisar y prevenir a la población del enorme riesgo que representaba para nuestra entidad la trayectoria que llevaba el huracán al aproximarse a nuestro territorio; afortunadamente, don Patricio hizo caso omiso a las voces que le aconsejaron "no ser alarmista" ni "precipitarse" y por el contrario, sin temor a las críticas que pudieran generarse, tomó al toro por los cuernos, dio el aviso de alarma ante la contingencia y desde el viernes ordenó la evacuación de los municipios de la costa oriental yucateca. Cuarenta y ocho horas después, Tirios y Troyanos tuvieron que reconocer lo valioso y valiente de la actitud del señor Patrón, pues su decidida actitud contribuyó a salvar muchas vidas.

Durante el paso del meteoro, don Patricio se mantuvo firme en el timón del barco durante el tiempo en que literalmente, atravesamos la tormenta. Sus continuos mensajes a través de la radio durante las interminables horas en que Isidoro se ensañó con nuestra tierra, fueron -sin duda alguna- de importancia superlativa para la sociedad que escuchaba de viva voz de su gobernante información precisa y sin maquillaje, así como indicaciones pertinentes para mantener actitudes adecuadas. Oír al gobernador puntualizar que Isidoro no tendría "colita" sino "colota" con seguridad evitó que la gente pretendiera salir de sus viviendas, enterarse que el Gobernador llevaba 48 horas sin dormir y que esperaba una oportunidad para poder "echarse una pestañita" fortaleció sin duda la solidaridad entre los yucatecos que en ese momento, junto con su gobernante, compartieron cansancio, temores y esperanzas, en calidad de pares.

Después del paso de Isidoro, don Patricio se ha dedicado a la gestión de apoyos para subsanar las necesidades. Esas gestiones han cristalizado en dos visitas durante la semana del Presidente de la República, don Vicente Fox, a quien también hay que reconocerle la solidaridad para con los yucatecos, pues la aprobación de recursos extraordinarios para diferentes programas, de envío de despensas y de inversión para la reconstrucción de viviendas, son la mejor muestra de que no estamos solos y fortalece la convicción de que como dice nuestro Gobernador ¡Yucatán está en pie!

El Tunkul Radiofónico se comunica para resaltar la invaluable labor desarrollada por la estación 94.5 del Sistema Rasa que fue la única que se mantuvo al aire durante todo el tiempo que duró el paso del huracán por territorio yucateco. El ingeniero Bernardo Laris Rodríguez y su equipo de trabajo, tuvieron a su cargo la difícil e imprescindible tarea de convertirse en la voz que informaba a miles de personas, en el único enlace entre la población que impotente sufría las inclemencias metereológicas, Sistema Rasa fue el 22 de septiembre, un punto luminoso en medio de la total oscuridad que cubría a Yucatán. Don Bernardo y los empleados de su empresa dieron una muestra clara y contundente del verdadero significado de practicar la comunicación con responsabilidad social. Por ello, todos los Tunkules nos piden hacer llegar un profundo y sincero reconocimiento a todos y cada uno de los trabajadores que fueron capaces de hacer a un lado sus válidas y legítimas responsabilidades particulares y familiares, para asumir decididamente sus compromisos y responsabilidades sociales. Estamos seguros de que la comunidad yucateca valora el esfuerzo realizado por ese equipo de comunicación. Reciban un cálido ¡Bravo! y por supuesto ¡Gracias!

El Tunkul Damnificado habla para recordar a quienes tienen ahora la responsabilidad de trabajar para la reconstrucción, que por favor, hagan a un lado sus intereses políticos y partidistas, sus ambiciones personales, sus ansias de estrellitas marineras y sus afectos o desafectos, para dedicarse a servir a los que urgentemente necesitan del apoyo del estado. No se vale que en circunstancias como las actuales se piense en cotitos de poder o en estrategias clientelares; no se vale que la pretensión de convertirse en los genios de la reconstrucción provoque ineficiencia o duplicidad de funciones, no se vale que los Poch fotos retrasen las tareas prioritarias, en fin señores y señoras, en nuestras actuales circunstancias, los yucatecos necesitamos que exista una tregua en la polarización política, para entre todos presentar un frente común ante la adversidad.

El mismo Tunkul suplica la inmediata intervención de las autoridades competentes para evitar las actitudes criminales que han asumido algunos comerciantes al elevar de manera impresionante el costo de los artículos de primera necesidad como agua, pan, tortillas, velas, etc. Lo que están haciendo esos aberrantes mercaderes de la necesidad es un asalto en despoblado, robo con premeditación, alevosía y ventaja y repetimos, un acto criminal. Ojalá que don Rafael Castilla Peniche, delegado de la Procuraduría de la Defensa del Consumidor, se ponga en acción de inmediato y que sin andarse por las ramas, le clausure sus negocios a esos comerciantes inhumanos.

Por otra parte, ya empezó la arrebatinga por los apoyos que han comenzado a repartirse en las diferentes comunidades afectadas. Además, también han empezado a sacar el cobre algunas personas encargadas de brindar ayuda a los damnificados, como retrata el caso sucedido en un albergue ubicado en la colonia Pacabtún de esta ciudad, a donde llegó un generoso donativo de bolas de queso importado, que terminaron en las despensas de varias "damas voluntarias" que hacían "labor social" en ese lugar, o el manejo sectario que varios alcaldes están realizando con los recursos que están recibiendo.

¡Ah! Pero lo que está a la orden del día, es el agandallamiento político, pues al parecer, ahora resulta que hay quienes pretenden usar como catapulta la desgracia que estamos viviendo. Hay tiene usted la "disposición" de los señores diputados para convertir al edificio del Congreso en centro de acopio, actitud que ya recibió una contundente respuesta de la sociedad ¿O será calificación? pues aparte de unas galletas y 10 pollos rostizados, los donativos han sido casi nulos. ¿Por qué será?

Otro gandallita es el diputado orlandista don Luis Hevia, quien no se mueve del estacionamiento del palacio municipal de Progreso, todo para estar junto a cada vehículo que lleva algún apoyo a ese lugar; don Luis, ha resultado un experto en saludar con sombrero ajeno, pues las despensas que envió el ISSTEY y los víveres donados por el IDEY, fueron repartidas como si fueran un logro del wolf man. ¿Qué le parece? Hablando de Progreso, su alcalde don José Luis Blanco Pajón, no deja de pedir y pedir donativos de preferencia en efectivo con la cantaleta de que no tiene dinero para hacer frente a las necesidades. En primer lugar, es necesario mencionar que afortunadamente ese puerto, no resintió daños severos y en segundo, que deje de hacerse al tonto don Pepe, que saque a relucir el ingreso que ese municipio recibe directamente del gobierno federal correspondientes al 2 y 3 % de importaciones y exportaciones que pasan por la aduana y con seguridad hasta le va a sobrar.

Y como necesitamos conseguir agua para hacernos aunque sea un baño chaleado, mejor aquí le paramos. Recuerde que todos somos necesarios para la reconstrucción de Yucatán, por lo que le pedimos que apoye en lo que pueda, y a pesar de la mala racha que estamos pasando, por favor, no olvide que como siempre ¡Nos leemosa la próxima!

Mérida, Yucatán, a 27 de septiembre de 2002

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