|
¡Hola
amables lectores! Semana ciclónica
la que vamos terminando. Los Tunkules amigos,
venciendo las adversidades atmosféricas
se comunicaron con nosotros para hacernos
llegar sus preocupados mensajes, por lo que
sin mayores preámbulos, pasamos de
una buena vez ¡A darle!
La presente semana ha sido, -sin temor a
equivocarnos- una de las más difíciles
en la historia del pueblo yucateco. La llegada
del huracán Isidoro a nuestro territorio
y su devastador efecto, constituye una de
las mayores catástrofes naturales que
hemos padecido. La destrucción causada
por este meteoro, sólo puede equipararse
a la que nos ocasionaron los 10 años
del Cerverato, pues Isidoro también
se llevó todo y convirtió a
los pobres en miserables.
El Tunkul Ciudadano nos hace llegar un mensaje
ambivalente, pues si bien se encuentra absolutamente
apesadumbrado por los daños que provocó
el paso del huracán, también
se manifestó sumamente orgulloso por
la actitud asumida por la mayoría de
la población. El domingo 22 de septiembre
de 2002, quedará grabado en la memoria
de todos los yucatecos como una fecha aciaga
que marcará un nuevo parteaguas en
nuestra forma de convivencia.
El 23 del mismo mes y año, también
será recordado como una efeméride
de la solidaridad y la participación
ciudadana, pues de la misma forma en que la
sociedad se unió para liberarse del
yugo Cerveriano, al día siguiente del
paso del huracán, miles de ciudadanos
salieron a las calles como hormiguitas para
iniciar la reconstrucción de sus comunidades,
unos con machetes, hachas y coas en mano,
se dedicaron a cortar árboles caídos
que cerraban las vialidades, otros se dedicaron
a preparar y repartir diversos alimentos a
los que habían perdido todo, algunos
más dedicaron sus esfuerzos a proveer
de ropa seca a quienes habían perdido
el techo; fue reconfortante ver a numerosos
jóvenes recorriendo las calles para
ayudar en lo que fuera necesario, o dirigiéndose
a los albergues instalados para atender a
los damnificados. Hombres y mujeres, niños,
jóvenes e incluso ancianos, la mayoría
de los yucatecos sacaron la casta para demostrar
una vez más, que las desgracias de
cualquier tipo, podrán doblarnos, pero
no quebrarnos.
El Tunkul Gubernamental por su parte, nos
comenta el enorme acierto del gobernador del
estado, don Patricio Patrón Laviada,
de asumir plenamente la responsabilidad de
avisar y prevenir a la población del
enorme riesgo que representaba para nuestra
entidad la trayectoria que llevaba el huracán
al aproximarse a nuestro territorio; afortunadamente,
don Patricio hizo caso omiso a las voces que
le aconsejaron "no ser alarmista"
ni "precipitarse" y por el contrario,
sin temor a las críticas que pudieran
generarse, tomó al toro por los cuernos,
dio el aviso de alarma ante la contingencia
y desde el viernes ordenó la evacuación
de los municipios de la costa oriental yucateca.
Cuarenta y ocho horas después, Tirios
y Troyanos tuvieron que reconocer lo valioso
y valiente de la actitud del señor
Patrón, pues su decidida actitud contribuyó
a salvar muchas vidas.
Durante el paso del meteoro, don Patricio
se mantuvo firme en el timón del barco
durante el tiempo en que literalmente, atravesamos
la tormenta. Sus continuos mensajes a través
de la radio durante las interminables horas
en que Isidoro se ensañó con
nuestra tierra, fueron -sin duda alguna- de
importancia superlativa para la sociedad que
escuchaba de viva voz de su gobernante información
precisa y sin maquillaje, así como
indicaciones pertinentes para mantener actitudes
adecuadas. Oír al gobernador puntualizar
que Isidoro no tendría "colita"
sino "colota" con seguridad evitó
que la gente pretendiera salir de sus viviendas,
enterarse que el Gobernador llevaba 48 horas
sin dormir y que esperaba una oportunidad
para poder "echarse una pestañita"
fortaleció sin duda la solidaridad
entre los yucatecos que en ese momento, junto
con su gobernante, compartieron cansancio,
temores y esperanzas, en calidad de pares.
Después del paso de Isidoro, don Patricio
se ha dedicado a la gestión de apoyos
para subsanar las necesidades. Esas gestiones
han cristalizado en dos visitas durante la
semana del Presidente de la República,
don Vicente Fox, a quien también hay
que reconocerle la solidaridad para con los
yucatecos, pues la aprobación de recursos
extraordinarios para diferentes programas,
de envío de despensas y de inversión
para la reconstrucción de viviendas,
son la mejor muestra de que no estamos solos
y fortalece la convicción de que como
dice nuestro Gobernador ¡Yucatán
está en pie!
El Tunkul Radiofónico se comunica
para resaltar la invaluable labor desarrollada
por la estación 94.5 del Sistema Rasa
que fue la única que se mantuvo al
aire durante todo el tiempo que duró
el paso del huracán por territorio
yucateco. El ingeniero Bernardo Laris Rodríguez
y su equipo de trabajo, tuvieron a su cargo
la difícil e imprescindible tarea de
convertirse en la voz que informaba a miles
de personas, en el único enlace entre
la población que impotente sufría
las inclemencias metereológicas, Sistema
Rasa fue el 22 de septiembre, un punto luminoso
en medio de la total oscuridad que cubría
a Yucatán. Don Bernardo y los empleados
de su empresa dieron una muestra clara y contundente
del verdadero significado de practicar la
comunicación con responsabilidad social.
Por ello, todos los Tunkules nos piden hacer
llegar un profundo y sincero reconocimiento
a todos y cada uno de los trabajadores que
fueron capaces de hacer a un lado sus válidas
y legítimas responsabilidades particulares
y familiares, para asumir decididamente sus
compromisos y responsabilidades sociales.
Estamos seguros de que la comunidad yucateca
valora el esfuerzo realizado por ese equipo
de comunicación. Reciban un cálido
¡Bravo! y por supuesto ¡Gracias!
El Tunkul Damnificado habla para recordar
a quienes tienen ahora la responsabilidad
de trabajar para la reconstrucción,
que por favor, hagan a un lado sus intereses
políticos y partidistas, sus ambiciones
personales, sus ansias de estrellitas marineras
y sus afectos o desafectos, para dedicarse
a servir a los que urgentemente necesitan
del apoyo del estado. No se vale que en circunstancias
como las actuales se piense en cotitos de
poder o en estrategias clientelares; no se
vale que la pretensión de convertirse
en los genios de la reconstrucción
provoque ineficiencia o duplicidad de funciones,
no se vale que los Poch fotos retrasen las
tareas prioritarias, en fin señores
y señoras, en nuestras actuales circunstancias,
los yucatecos necesitamos que exista una tregua
en la polarización política,
para entre todos presentar un frente común
ante la adversidad.
El mismo Tunkul suplica la inmediata intervención
de las autoridades competentes para evitar
las actitudes criminales que han asumido algunos
comerciantes al elevar de manera impresionante
el costo de los artículos de primera
necesidad como agua, pan, tortillas, velas,
etc. Lo que están haciendo esos aberrantes
mercaderes de la necesidad es un asalto en
despoblado, robo con premeditación,
alevosía y ventaja y repetimos, un
acto criminal. Ojalá que don Rafael
Castilla Peniche, delegado de la Procuraduría
de la Defensa del Consumidor, se ponga en
acción de inmediato y que sin andarse
por las ramas, le clausure sus negocios a
esos comerciantes inhumanos.
Por otra parte, ya empezó la arrebatinga
por los apoyos que han comenzado a repartirse
en las diferentes comunidades afectadas. Además,
también han empezado a sacar el cobre
algunas personas encargadas de brindar ayuda
a los damnificados, como retrata el caso sucedido
en un albergue ubicado en la colonia Pacabtún
de esta ciudad, a donde llegó un generoso
donativo de bolas de queso importado, que
terminaron en las despensas de varias "damas
voluntarias" que hacían "labor
social" en ese lugar, o el manejo sectario
que varios alcaldes están realizando
con los recursos que están recibiendo.
¡Ah! Pero lo que está a la orden
del día, es el agandallamiento político,
pues al parecer, ahora resulta que hay quienes
pretenden usar como catapulta la desgracia
que estamos viviendo. Hay tiene usted la "disposición"
de los señores diputados para convertir
al edificio del Congreso en centro de acopio,
actitud que ya recibió una contundente
respuesta de la sociedad ¿O será
calificación? pues aparte de unas galletas
y 10 pollos rostizados, los donativos han
sido casi nulos. ¿Por qué será?
Otro gandallita es el diputado orlandista
don Luis Hevia, quien no se mueve del estacionamiento
del palacio municipal de Progreso, todo para
estar junto a cada vehículo que lleva
algún apoyo a ese lugar; don Luis,
ha resultado un experto en saludar con sombrero
ajeno, pues las despensas que envió
el ISSTEY y los víveres donados por
el IDEY, fueron repartidas como si fueran
un logro del wolf man. ¿Qué
le parece? Hablando de Progreso, su alcalde
don José Luis Blanco Pajón,
no deja de pedir y pedir donativos de preferencia
en efectivo con la cantaleta de que no tiene
dinero para hacer frente a las necesidades.
En primer lugar, es necesario mencionar que
afortunadamente ese puerto, no resintió
daños severos y en segundo, que deje
de hacerse al tonto don Pepe, que saque a
relucir el ingreso que ese municipio recibe
directamente del gobierno federal correspondientes
al 2 y 3 % de importaciones y exportaciones
que pasan por la aduana y con seguridad hasta
le va a sobrar.
Y como necesitamos conseguir agua para hacernos
aunque sea un baño chaleado, mejor
aquí le paramos. Recuerde que todos
somos necesarios para la reconstrucción
de Yucatán, por lo que le pedimos que
apoye en lo que pueda, y a pesar de la mala
racha que estamos pasando, por favor, no olvide
que como siempre ¡Nos leemosa la próxima!
Mérida, Yucatán, a 27 de septiembre
de 2002
|