|
Tizimín se convirtió
en el refugio de los más de 3,000 afectados
por el ciclón "Isidoro",
de los puertos de Las Coloradas, Río
Lagartos, El Cuyo y San Felipe, ya que las
autoridades municipales, encabezadas por el
alcalde Lic. José Mezo Peniche y Protección
Civil prepararon previamente un dispositivo
para recibir a los damnificados en albergues
y proporcionarles la ayuda necesaria como
alimentos y ropa.
Desde
el sábado por la mañana el presidente
tizimileño envió mensajes radiofónicos
a los puertos para que la gente evacuara con
anticipación debido a la inminente
llegada del ciclón e invitando a alojarse
en los lugares dispuestos ex profeso.
Quienes primero respondieron al llamado fueron
los pobladores del El Cuyo y Las Coloradas,
los que llegaron desde el mediodía
del sábado y hasta entrada la noche.
Los de la primera población fueron
instalados en la escuela secundaria Técnica
No.4 al oriente de la ciudad y los de Las
Coloradas en la Secundaria "Miguel Barrera
Palmero", en donde estuvieron resguardados
y atendidos por personal del Ejército,
quienes tuvieron en todo momento una excelente
organización.
Los de Río Lagartos y San Felipe,
fueron instalados en las primarias "Otilia
López" y "Manuel Alcalá"
ubicadas en el centro. En los altos del palacio
municipal de Tizimín se instalaron
centros de acopio de alimentos y ropa que
fueron donados por diversas empresas y familias
tizimileñas, cuya respuesta mereció
el reconocimiento posterior del alcalde.
Decenas de voluntarios, hombres y mujeres,
encabezados por la presidenta del DIF Graciela
Gastélum de Mezo, se organizaron para
clasificar los donativos, preparar alimentos
y realizar el reparto a los a los albergues.
En los momentos más críticos
estuvieron en la ciudad los titulares de las
secretarías de Desarrollo Rural, Roger
González Herrera y de Desarrollo Social
Xavier Abreu, quienes tuvieron sendas reuniones
con las autoridades municipales y de salud.

En San Felipe, el alcalde Joaquín
Díaz Mena, desde la madrugada del sábado
estuvo, con un equipo de sonido, invitando
a la población a evacuar lo cual contribuyó
a que no hubiera pérdidas humanas en
esta situación al igual que en Tizimín.
El martes las escuelas primarias fueron desalojadas
y los damnificados fueron reubicados en el
local de la Casa de la Cristiandad y de la
CNA y a partir del jueves la calma retornó
a esta ciudad ganadera al cesar las lluvias.
Las principales pérdidas en los ranchos
fueron por las inundaciones en los potreros
y la caída de estructuras en granjas.
En Tizimín los daños fueron
solamente por árboles derribados en
parques y en las comisarías la situación
estuvo sin novedad, aunque a pesar de eso
desde el domingo brigadas organizadas por
el ayuntamiento recorrieron estos centros
de población para entregar despensas,
cobertores y agua.
|