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Si
los políticos fueran sinceros tendrían
el valor de decirle a los electores: "Lo
que me gustaría que supieran de mí
es..."
Y lo menos que el pueblo debe saber de un
candidato es cual es su nombre completo; lugar
y fecha de nacimiento; nombre de sus padres,
hermanos y familiares y relación de
parentesco o dependencia que tengan con algún
otro político del pasado o del presente;
donde estudió, quienes fueron sus compañeros
de estudio; hasta que grado estudió;
cuales eran sus calificaciones como estudiante;
cuantas materias reprobó; como era
y cuanto tuvo de calificación de conducta;
si practicó o practica algún
deporte, arte u oficio; cual es su religión
y hasta que grado; si es fumador y de qué;
si es bebedor y de qué; si es afecto
a las drogas y a cuáles; enfermedades
que ha padecido o que padece; si es casado,
con quién, cuantas veces se ha casado,
la razón de esto y que es lo que considera
bueno de su matrimonio y que es lo malo; a
que se dedica su pareja y como es; cuantos
hijos tiene, edades, ocupación, conducta,
etc.; qué bienes tiene, cómo
los adquirió, cuánto ha declarado
al fisco y desde cuando, qué bienes
tiene su esposa, padres, hijos, hermanos y
familiares cercanos; quiénes son sus
amigos y compadres; en qué trabaja;
de qué ha vivido los últimos
años; cuánto le cuesta mantener
su hogar, en qué lugares tiene establecidos
domicilios; con qué bancos trabaja;
cuántas y cuáles tarjetas de
crédito tiene, cuáles utiliza
y para qué; si mantiene relaciones
extramatrimoniales y si son con personas del
sexo opuesto o del mismo sexo; qué
ha hecho por su estado o por sus conciudadanos;
lugar adonde le gustaría vivir; qué
le ha aportado a la humanidad; en qué
obras de beneficencia participa; qué
opina de la idiosincracia del pueblo; si se
lava las manos con alcohol después
de saludar a la gente del pueblo; cuántas
veces ha tomado pozole; qué automóviles
tiene la familia y cómo los compró;
cómo está amueblada su casa;
qué obras de arte ha adquirido; cuánto
dinero tiene invertido en el banco; financieras;
etc.; la razón por la que carece de
bienes de fortuna si es una persona capaz;
por qué vive como vive después
de tantos años de trabajo; cómo
ha tratado a sus empleados y colaboradores;
cómo trata a su pareja y a sus hijos;
si lo quieren en su casa; si tiene amigos;
si tiene enemigos y por qué; su mejor
y peor acción en su vida; conocimientos
de la vida presente y pasada; cual es su visión
de futuro; facilidad o dificultad para mentir;
sentimientos ante la pobreza, la enfermedad
o la desgracia; que haría si se sacara
la lotería; qué está
dispuesto a dar por su estado; dónde
vivirá cuando gobierne y a donde se
irá a vivir cuando termine; sus hijos,
dónde estarán; específicamente
que hará para mejorar las condiciones
de vida de la comunidad; qué tanto
sabe en materia de impuestos; qué sabe
acerca de las finanzas de su estado, cuánto
recibe, cuánto recauda y cuánto
necesita para progresar y cómo lo va
a obtener, qué experiencia tiene en
cargos de dirección y manejo de personal;
qué sabe de su estado; qué lugares
conoce de su estado y cuáles no conoce;
qué lugares conoce de su país
y del extranjero; concepto de democracia;
proyecto de reformas; actitudes ante problemas
sociales y desastres naturales; quienes serían
sus colaboradores más cercanos y por
qué; cómo piensa escuchar y
cumplir con los mandatos del pueblo; que sabe
acerca de la división tripartita de
poderes; si estaría dispuesto a dar
a conocer la lista de compras y de proveedores
a quien se les hagan las compras, así
como el destino de éstas; cuánto
gasta en ropa y lujos el núcleo familiar
que le rodea; que compromisos políticos
y sociales tiene y con quién; si está
dispuesto a seguir las leyes; qué va
a hacer para transformar a la burocracia en
servidores públicos eficientes; cómo
combatirá la corrupción y...
muchas otras cosas que deberíamos saber
antes de decidir.
¿Alguien de los que suenan responderá
el cuestionario? Seguramente no.
(L.E.G., Campeche, Campeche, Méx.,
septiembre de 2002)
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