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Aterroriza la Policía Federal

Secuestran a un periodista

Por Juan Octavio Cano Cicero
 
Con un cese inmediato y la cárcel deben de ser castigadas las bestias con uniforme que violando la Constitución de la República agredieron a un periodista del Diario de Yucatán, Joaquín Chan Caamal, quien en el cumplimiento de su labor informativa fue sometido a la fuerza, esposado, empujado, arrastrado y secuestrado durante casi cinco horas por esos indignos agentes de la Policía Federal Preventiva, cuando asistía a reportear la llegada del presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, José Luis Soberanes Fernández, el pasado 26 de noviembre.

Los tres agentes de marras sembraron el terror en el aeropuerto internacional de Mérida -donde indebidamente están comisionados- poniendo en estado de estupor a turistas, empleados e incluso a las autoridades locales, encabezadas por el gobernador Patricio Patrón Laviada, quien no daba crédito de lo que hacían los tres policías, indignos de portar un uniforme policíaco.

No sólo han violado precisamente los derechos humanos y laborales del periodista Joaquín Chan Caamal, sino que con toda la prepotencia y ejerciendo la fuerza bruta contra quien cumplía su labor informativa en un lugar público como es el aeropuerto internacional de Mérida, que por cierto en su historia jamás había sido manchada como lo fue por estos sujetos con credencial de policía que no sólo son indignos de portar el uniforme de la corporación, sino que desprestigian a sus jefes y a sus demás compañeros.

Luego de una encuesta hecha por reporteros de La Revista Peninsular, y otros medios informativos, entre las diversas clases sociales, organismos empresariales e incluso elementos policíacos, todos coincidieron que estos sujetos en primer lugar desconocen que el presidente de México ha enviado una iniciativa de ley por el derecho a la información que ha sido aprobada, en segundo son indignos de pertenecer a un cuerpo de seguridad, que en lugar de combatir la delincuencia y detener a miles de delincuentes que andan libres y agreden a los ciudadanos, por el sólo hecho de cumplir lo que marca la Constitución sobre el derecho de informar con libertad todo lo que sucede en México.

Joaquín Chan Caamal prácticamente fue secuestrado, torturado psicológicamente por estos indignos "servidores públicos" que son un insulto para la sociedad que les paga sus sueldos a ellos y a todos los que forman el gobierno y sus jefes y una vergüenza para quienes los tienen como represores en sus filas y no policías profesionales, que en primer lugar deben conocer las leyes y respetarlas y a defender a la sociedad y no agredir a un representante como lo es el reportero del Diario de Yucatán y todo esto sucedía precisamente mientras llegaba el presidente nacional de los "Derechos Humanos", Soberanes Fernández.

Pero todavía más, no sólo se burlaron y ofendieron a la Constitución, pisoteándola, sino que demostraron más bien que son ignorantes en sumo grado, que no tienen razón para esas agresiones, además de comportarse con prepotencia. Por si fuera poco, sembraron el terror en el aeropuerto internacional de e Mérida, donde los allí presentes condenaron la acción policíaca e incluso el administrador de ASUR envió una protesta a los jefes de esos prepotentes, homicidas en potencia.

(J.O.C.C., Mérida, Yucatán, Méx., noviembre de 2002)

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 



 


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