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Un prisionero está encerrado en una celda con dos puertas:
una conduce a la salvación, la otra a la muerte. Cada una
de ellas está vigilada por un guardián. El prisionero
sabe que uno de los guardianes siempre dice la verdad, y que el
otro siempre miente. Para elegir la puerta por la que pasará,
sólo puede hacer una pregunta a uno solo de los guardianes.
¿Qué debe hacer?
Debe
preguntarle: ¿Qué me contestaría el otro guardián
si yo le preguntara cuál es la puerta que me conduce a la
salvación? Supongamos que una de las puertas es roja y la
otra es verde. Si me responde que el otro guardián me diría
que vaya por la roja, entonces debo ir por la verde (y si me responde
que el otro guardián me diría que vaya por la verde,
entonces debo ir por la roja).
Un
encuestador se dirige a una casa donde es atendido por una mujer:
-¿Cantidad de hijos? -Tres, dice ella. -¿Edades? -El
producto de las edades es 36, y la suma es igual al número
de la casa vecina, dice ella. El encuestador se va; pero al rato
vuelve y le dice a la mujer que los datos que le dio no son suficientes;
la mujer piensa y le dice: -Tiene razón, la mayor estudia
piano. Esto es suficiente para que el encuestador sepa las edades
de los hijos. ¿Cuáles son esas edades?
Para
resolver este problema es imprescindible razonar desde el punto
de vista del encuestador. Imaginemos por un momento que somos él,
y que necesitamos averiguar tres números naturales cuyo producto
es 36 y cuya suma conoceremos cuando miremos el número de
la casa vecina.
Observamos
que el conocer el número de la casa vecina resuelve el problema,
siempre que éste no sea 13. Por ejemplo, si el número
de la casa vecina fuese 21, el encuestador conocería inmediatamente
que las edades de las hijas de la encuestada son 1, 2 y 18 años.
Pero el enunciado del problema nos dice que el encuestador no halló
suficientes los datos aún después de conocer la suma,
y eso tiene que ser porque la suma es 13, no sabiendo el ingenioso
trabajador si las hijas de la mujer tienen 1, 6 y 6 años
o 2, 2 y 9 años.
El
último dato aportado por la mujer ("la mayor toca el
piano") permite decidir entre las dos opciones, porque establece
que entre sus hijas hay una que tiene más edad que las otras,
de modo que ahora el encuestador sabe que las edades son 2, 2 y
9 años.
El
esqueleto del problema es: Determinar 3 números naturales
cuyo producto es 36, no quedan determinados por su suma y entre
los cuales hay uno que es mayor que los otros dos.
Un
oso camina 10 kilómetros hacia el sur, 10 hacia el este y
10 hacia el norte, volviendo al punto del cual partió. ¿De
qué color es el oso?
Es
blanco, puesto que está en el Polo Norte. Sólo hay
dos posibilidades de que tal circuito sea cerrado:
I.-)
Partiendo exactamente del Polo Norte. Avanzando en cualquier dirección
se va hacia el Sur. Si después camina exactamente hacia el
Este (el Oeste valdría igual), se desplaza por un paralelo,
manteniéndose a la misma distancia del Polo Norte. Los 10
Kms. finales hacia el Norte cierran el circuito. II.-) Partiendo
de un punto poco más alejado del Polo Sur que 10 kms., de
manera que después de caminar 10 kms. hacia el Sur se quede
lo suficientemente cerca del Polo como para que al caminar otros
10 hacia el Este se dé una o más vueltas completas
al Polo, acabando en el mismo meridiano. De donde otros 10 Kms.
al Norte devolverían al oso al punto de partida. Pero en
la Antártida no hay osos...
Tres
amigos van a comer a un restaurante. Comen lo mismo y la cuenta
es de 25 pesetas. Cada uno paga con un billete de 10 pesetas. El
mozo trae las 5 pesetas de vuelto, cada uno toma una y le dejan
2 de propina. Más tarde hacen cuentas y dicen: cada uno ha
pagado 9 pesetas, así que hemos gastado 9 x 3 = 27 pesetas,
que con las 2 pesetas de la propina hacen 29 pesetas. ¿Dónde
está la peseta que falta?
No
falta ninguna peseta. Cuando razonan de esa forma, están
contando dos veces la propina (que ya está incluida en las
27 pesetas). El gasto total fue de 27 pesetas (25 de la consumición
+ 2 de propina).
Dos
trenes están en una misma vía separados por 100 kms.
Empiezan a moverse en sentidos opuestos, uno hacia el otro, a 50
kms/h; en ese mismo momento, una supermosca sale de la locomotora
de uno de los trenes y vuela a 100 kms/h hacia la locomotora del
otro. Apenas llega, de media vuelta y regresa hacia la primera locomotora,
y así va y viene de una locomotora a la otra hasta que ambos
trenes chocan y muere en el accidente. ¿Qué distancia
recorrió la supermosca?
Hay
dos maneras típicas de resolver este problema. El método
FBI (Fuerza Bruta e Ignorancia) que consiste en tomar el problema
y golpearlo con toda la artillería matemática de que
se disponga hasta que entregue la solución, y un método
mucho más ingenioso, breve, elegante y al alcance de cualquiera
desde el punto de vista matemático. Primero expondremos cómo
sería el método FBI y luego, para contrastar, veremos
la solución ingeniosa. Al final, una pequeña anécdota.
Esbozo
de solución por el método FBI:
La mosca vuela de una locomotora hacia otra. La distancia total
que recorre es la "suma" de los recorridos que hace, que
son infinitos, ya que toca cada una de las locomotoras infinitas
veces antes de morir aplastada. El camino a la solución consiste
en encontrar qué distancia recorre volando en el primer viaje
de una de las locomotoras a la otra, qué distancia recorre
al volver a la primera, qué distancia recorre al volver nuevamente
a la segunda, y en general, encontrar una expresión que represente
la distancia recorrida en el vuelo n-ésimo. Luego, sumar
todas esas distancias. Matemáticamente es posible, en ciertos
casos, obtener "la suma de infinitos sumandos". A ese
procedimiento se le llama técnicamente "sumar una serie".
En este caso es posible hacerlo, y la solución sería
la suma de la serie de las distancias recorridas por la mosca.
Solución
ingeniosa:
La mosca vuela a velocidad constante. Si conociéramos el
tiempo durante el cual se mantuvo volando, sabríamos qué
distancia recorrió. Pero es muy simple saber cuánto
tiempo transcurre desde que los trenes se ponen en movimiento hasta
que chocan. El choque ocurre en la mitad del camino que los separaba
originalmente, por razones de simetría, o sea que cada tren
recorrió 50 Kms. antes de chocar, y lo hizo a 50 kms/h, de
modo que el tiempo que la mosca estuvo volando es 1 hora. Voló
durante una hora a 100 kms/h, por lo que recorrió 100 kms.
Anécdota
Se cuenta que este problema le fue planteado a John Von Neumann,
uno de los más grandes matemáticos del Siglo XX. A
los dos segundos respondió correctamente. Quien se lo había
planteado le dijo: "¡Muy bien! ¿Cómo lo
resolvió?", para quedar atónito cuando oyó
la respuesta de Von Neumann: "Sumé la serie." (Esto
lo cuenta Raymond Smullyan en su libro "¿Cómo
se llama este libro?")
Dar
un nombre de varón que no tenga ninguna letra en común
con el nombre Carlos.
En
los años que lleva la lista se han propuesto los siguientes
nombres: Quintín, Kevin, Ben, Eyén, Guy, Huenu, Inti,
Nehuén, Neyén, Pehuén, Piuque, Quiney.
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