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Mérida,
 

La belleza deteriorada de nuestra ciudad y el impacto positivo del nuevo mercado municipal

Por Germán Sosa Monsreal
 


Más importante que muchas obras relumbronas será la llámese reconstrucción del Mercado Lucas de Gálvez y obras aledañas, que con destellos políticos famélicos plenamente identificados, un grupito pretende oponerse a la obra mencionada, perfectamente trazada por la CP Ana Rosa Payán Cervera, presidenta municipal del municipio más grande y más importante de nuestro Yucatán.

Cuando hablamos de deteriorada refiriéndonos a nuestra ciudad, lo hacemos pensando en los meridanos y yucatecos en general que residimos en ella, y que nada hacemos ni aportamos para recobrar su antigua belleza: tiramos basura en la vía pública; por la falta de vigilancia de la "vigilancia" policíaca, hay menesterosos que usan los quicios de las puertas de cualquier casa o edificio, a veces en la mismísima Catedral, para hacer sus necesidades fisiológicas, poniendo con ello un pestilente velo que dice mucho de sus autoridades. Pensamos, tal vez a la ligera, que las acciones que toman las autoridades para que estas y muchas otras cosas no sucedan, están descontextualizadas de leyes o reglamentos que pudieran existir o existan, pero que no son observadas por estos irredentos ciudadanos.

Hemos olvidado que de origen, por la mitad del siglo XVII, las calles de nuestra ciudad privilegiaban a una casta, toda vez que sus aceras eran para que transitaran los conquistadores, más no los indios que hacían mayoría. Con el tiempo y la integración que se fue dando, fueron haciendo en su construcción las aceras guarnicionadas, para salvaguardia de los viandantes y de su destrucción por el roce de los aros metálicos que tenían las ruedas de las carretas. Posteriormente y en los albores del siglo XIX, el Lic. Olegario Molina (1902-1906) imprimió una nueva modalidad de gobernar con altura de miras, y puso especial interés en la construcción de obras que traerían múltiples satisfactores al pueblo en general: se construyeron muchas escuelas, la Penitenciaría, el Asilo Ayala, el Hospital O'Horán, varios edificios para oficinas, además de pavimentar más de cuatrocientos mil metros cuadrados de calles, se hicieron aceras y se pusieron en servicio para el desagüe 292 pozos absorbentes y 949 receptores. Respecto a las calles de Mérida, estas son angostas, muy estrechas para el número de habitantes y vehículos que diariamente transitan en ellas... Así lo comprendió el General Salvador Alvarado y en 1916, siendo gobernador del Estado, dispuso que las esquinas de las manzanas del primer cuadro de la ciudad fueran cortadas en chaflán, -a fin de hacer más fácil y seguro el cambio de dirección de los vehículos- entre los que comenzaban a dominar los automóviles.

Sin duda, el Mercado "grande", en la forma que ha sido concebida por las autoridades municipales su construcción, será digno y orgullo de esta ciudad que tanto queremos. Sería mucho muy lamentable que en los planos de tan magna obra, se olvidaran los señores arquitectos consultar a antecesores en obras de parecida envergadura, para hacer rectificaciones en plano, respetar como así aconsejan los eruditos: todas las características del entorno, niveles de construcción para futuras ampliaciones o imponderables (causas naturales de siniestro) que pudieran presentarse. Por cuanto a la consulta general que resultó positiva 10 a 1, no olvidemos que la reticencia siempre ha tenido tintes políticos, y de muy poca monta.

NOTA: Resultaría posible que llegada la oportunidad, se legislara sobre todos los faltantes legales que regulan el funcionamiento de los mercados, el comercio informal, el monopolio de espacios, las mafias, el control de alcohol y drogas, etc., para, al tener una obra modelo, esta sea cuidada en mancomún: autoridades, pueblo y comerciantes.

RECOMENDACIÓN: A los señores arquitectos que intervendrán en la construcción de la obra, ojear el libro "La Ciudad de Hoy y Mañana" del maestro arquitecto don Leopoldo Tommasi López, con mucho respeto.

Los datos históricos fueron tomados del libro citado.

COMPLEMENTARIA: Con un poco de astucia, el Ayuntamiento en voz de su presidenta Srita. CP Ana Rosa Payán, bien podría, en aras de ensanchar las calles de nuestra ciudad en su zona central, elaborar un proyecto o iniciativa al Congreso del Estado, en la que el argumento más fuerte sería el amor a la patria chica. En la iniciativa se explicará sobre la necesidad de salirse del actual alineamiento, para dejar paso a un área de 2 a 4 metros para el ensanche de calles. O sea, aparte de comprobar si el predio no tiene apercibimientos del INAH, se manejará en el caso de las indemnizaciones el valor catastral del predio. En el corazón mismo de nuestra ciudad, hay predios que no aceptan remozado "facial" por lo vetustos; es donde el permiso de construcción o reconstrucción deberá ser expedido o negado. Tendremos una ciudad durante ese proceso un tanto mutilada de su belleza... pero a la larga será una hermosa ciudad que disfrutarán nuestros nietos.

(G.S.M., Mérida, Yucatán, Méx., diciembre de 2002)

 


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