En busca de alternativas energéticas
Por:
María Cristina Rosas ( mcrosas@tutopia.com
)
Edición
861, 21/Abril/2006
María Cristina Rosas
mcrosas@tutopia.com
El incremento en los precios internacionales de los hidrocarburos y el reconocimiento de que más temprano que tarde habrá una escasez del preciado “oro negro”, ha reavivado los debates en torno a la necesidad de emplear otras fuentes energéticas, como por ejemplo, la energía nuclear.
Según la Agencia Internacional de Energía (AIE) (ver cuadro anexo), Estados Unidos es el país que posee la mayor cantidad de plantas nucleares a nivel mundial (104), hecho que incluso es retratado e ironizado en diversas manifestaciones de la cultura popular como Los Simpson. Sin embargo, aun teniendo la mayor cantidad de plantas nucleares del planeta, EEUU únicamente genera una quinta parte de la electricidad que consume, a partir de la energía nuclear. Ello revela que el país de las barras y las estrellas sigue siendo muy dependiente de otras fuentes energéticas, particularmente de los hidrocarburos.
Los principales productores de energía nuclear (para generar electricidad)
País Producción (en terawatts por hora) Capacidad instalada (en gigawatts) Electricidad nuclear (porcentaje)
Francia 441 63 78 por ciento
Suecia 67 9 50 por ciento
Ucrania 81 11 45 por ciento
Corea del Sur 130 16 37 por ciento
Alemania 165 21 28 por ciento
Japón 240 44 23 por ciento
Reino Unido 89 12 22 por ciento
Estados Unidos 788 98 19 por ciento
Rusia 150 21 16 por ciento
Canadá 75 11 13 por ciento
Resto del mundo 409 55 9 por ciento
Total 2635 361 16 por ciento
Lo anterior se explica porque luego del accidente de la central de la Isla de Tres Millas que tuvo lugar en 1979, Estados Unidos suspendió la construcción de centrales nucleares. Sin embargo, el programa nuclear 2010 planea retomar la edificación de nuevos complejos nucleares, precisamente para evitar que el país enfrente una crisis industrial y militar a falta de energía.
Un caso por demás interesante, es el de China, que al lado de Estados Unidos, es uno de los grandes consumidores de petróleo del mundo. Una diferencia entre las dos naciones es que en China se sigue empleando mucho el carbón como generador de energía, situación que ha derivado en fuertes impactos ambientales en el país asiático. De hecho, el Banco Mundial ha sugerido en reiteradas oportunidades, que China utilice más el petróleo, dado que, dentro de todo, es menos contaminante que el carbón. Sin embargo, China está consciente de la enorme dependencia y vulnerabilidad energética que posee y desea modificar esta situación a su favor. Así, en la actualidad sólo el 2 por ciento de la electricidad del país se genera a través de la energía nuclear. Por ello, para los siguientes 15 años, China planea construir 36 plantas de energía nuclear de 1 000 megawatts, con lo cual la proporción de electricidad producida por esa vía pasará al 4 por ciento. No es necesario insistir en que los fabricantes de plantas nucleares de Europa, Estados Unidos y Canadá, están muy interesados en ser los proveedores de la tecnología energética que requiere el gigante asiático.
Las acciones que desarrollan China y Estados Unidos exaltan la importancia de reflexionar en torno a las fuentes de energía distintas del petróleo. En este sentido, México debe elaborar una política energética responsable en la que se contemple un plan correctamente ponderado ante el eventual agotamiento de los hidrocarburos. Entre más pronto lo haga, mejor.
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