DE FACTIBILIDADES Y COSAS PEORES
Edición
833, 08/Octubre/2005
Alejandro López Mungia
Alejandro_lopez_munguia@hotmail.com
I.- Sobre la solicitud que el gobierno del estado ha presentado al congreso del estado para adquirir en préstamo de poco más de mil millones de pesos para llevar a cabo el Proyecto Metrópolisur que implica la construcción del nuevo aeropuerto en terrenos de Hunucma, debo decir que estamos los yucatecos ante la gran posibilidad de no permitir que esta “aberración” política sea consumada. Los días 10, 12 y 14 de septiembre, en la sede del poder legislativo, poder que representa la voz de la sociedad, los yucatecos entraremos a un debate feroz sobre la viabilidad técnica, la factibilidad económica, la congruencia publica y la verdad social que sostienen a dicho Proyecto. Y lo califico de feroz, por cuanto se espera la participación aguerrida de quienes apoyan la posición “sigilosa” del gobierno del Estado vs. La participación firme y contundente de quienes aseguran con argumentos sólidos que dicho proyecto no es viable, no es factible, no es congruente y mucho menos esta cimentado en la verdad de los valores que combaten la corrupción y el tráfico de influencias. Así pues, los yucatecos comprobaremos la teoría que versa sobre la responsabilidad que tiene el gobierno de garantizarle a los ciudadanos la procuración del bienestar para sus familias a través de acciones y proyectos viables, factibles, congruentes y éticamente verdaderos.
II.- El análisis de la viabilidad técnica de dicho proyecto, debe empezar por la parte que comprenden los estudios técnicos sobre la construcción del nuevo aeropuerto. Pero como se sabe, no hay estudios al respecto. Me pregunto, ¿entonces sobre qué bases vamos a determinar su viabilidad si carecemos de estudio técnico alguno?. Esto es como construir una casa y no tener un proyecto de construcción que nos indique el presupuesto, la programación de la obra, la dimensión de la construcción, el tipo de material a utilizar, la cantidad del material a comprar, etc, etc. Tanto más en cuestión de un nuevo aeropuerto, es fundamental el determinar si uno nuevo es en verdad necesario. En este sentido, el mismo gobernador ha manifestado que el que tenemos es bueno y funcional, y que bajo esta premisa no se requiere de construir uno nuevo. Todos sabemos incluso que el actual aeropuerto esta subutilizado y que peor aún esta concesionado a la empresa privada Asur quien al final de cuentas será el más beneficiado de la obra pues sin invertir ni un solo peso seguirá teniendo la concesión oficial para explotar la actividad comercial aérea. Así pues, construiremos un nuevo aeropuerto improductivo para Yucatán y los yucatecos. Al carecer de un proyecto serio, y no contar con argumentos técnicos que justifiquen la construcción de un nuevo aeropuerto, es evidente que NO ES VIABLE técnicamente el proyecto aeropuertuario que propone el gobierno del estado. Hasta el momento nadie sabe con exactitud cuales son los alcances técnicos de esta magna obra, pues se carece de los estudios que lo justifiquen, y lo peor, que dichos estudios cuestan una millonada (casi 10 millones de pesos) llevarlos a cabo. El gobierno del estado desea “pasar agachado” para que se minimicen estos “pequeños” detalles técnicos y pide que el congreso apruebe su proyecto de endeudamiento de “bolom pin pon”. Eso si, no aporta los estudios técnicos necesarios, sino solo ilusiones y promesas. ¡Que cosas!
III.- La factibilidad económica del proyecto Metrópoli Sur y de la construcción del nuevo aeropuerto simplemente no es posible. En primer lugar, porque los mil millones de pesos que solicita el gobierno del Estado serán destinados a la construcción del nuevo aeropuerto en Hunucma; la versión oficial de que dicho dinero será destinado para Metrópoli Sur (desarrollo del sur de Mérida), es una categórica mentira. En este sentido, el gobierno del estado no dice la verdad, pues para poder hacer atractivas las 300 hectáreas que comprende el actual aeropuerto y que será derrumbado para construir Metrópoli Sur, se requiere de municipalizarlas, y para ello son necesario invertir poco más de 400 millones de pesos (para agua, luz, pavimentación, nomenclatura, etc.,). Dinero desde luego, que tendría que tomarse de los mil millones de pesos, lo que no se hará pues sería perjudicar (retrasar y entorpecer) la construcción del nuevo aeropuerto. Luego entonces, ¿de donde obtendrá el gobierno el dinero para municipalizar las 300 hectáreas?, ¿acaso lo pondrá el ejecutivo federal?, o ¿acaso lo pondrán los empresarios solidarios con este gobierno del cambio?. Sinceramente dudo que esos 400 millones salgan de otra vía que no sea un nuevo cargo a las arcas municipales de Mérida en detrimento de los meridanos. Seguramente veríamos muchas obras públicas que se dejarán de hacer. Es obvio que los empresarios no le van a entrar a invertir su dinero en esas 300 hectáreas si no hay la infraestructura que se requiere. El gobierno del estado miente y pretende que la sociedad compre esa mentira diciendo que con el préstamo se detonará “el sur profundo” de Mérida cuando sabe que eso no es, ni será así. Algunos empresarios hacen su juego, y le meten presión al asunto, pero creo que no debieran seguir abriendo la boca pues les pudiera salir “intensos fogajes”. Eso de pretender presionar a los diputados para que a “ciegas” aprueben la solicitud del gobierno del cambio en Yucatán es una irresponsabilidad y una reverenda incongruencia. Los empresarios que apoyan esta “aventura” política, deberían medir sus palabras porque ellos también serán juzgados y señalados con el índice de fuego de los hombres y mujeres de Yucatán que viven sumidos en la pobreza y que serán los primeros en sufrir el alto impacto de este irresponsable proyecto que esta “mocho”, pues no tiene cabeza ni tiene corazón. Durante los 6 primeros meses, el gobierno del estado pagaría aproximadamente 100 millones de pesos de intereses, ¿de dónde los tomará?, más aún, ¿cuándo empezará a construir Metrópoli Sur?, ¿con qué dinero lo empezará? La dimensión de las cosas no se puede minimizar con los pobres argumentos de quienes aseguran “que el desarrollo del sur de Mérida no debe detenerse”. Esta deuda trastocará el desarrollo de la entidad hasta la ignominia. El nuevo aeropuerto no será productivo en nada debido a que esta concesionado por 100 años a la empresa Asur. Entonces me pregunto ¿cuál es la ganancia que tendremos los yucatecos si nos endeudamos con estos mil millones de pesos que pide el gobierno del estado?, mi respuesta es: ninguna y el gobierno lo sabe. Este proyecto económicamente no es factible. Comprar terrenos en el sur profundo no es atractivo para los empresarios, ni aunque los municipalicen. Entonces este proyecto tampoco es autofinanciable.
IV.- Metrópoli Sur o el proyecto aeropuertuario, o el Hunucmagate, como quiera usted llamarle, para el análisis de la verdad da lo mismo, tiene un origen basado en “el sigilo” con el que se llevó a cabo la adquisición de los terrenos de Hunucma. Hasta ahora el gobierno del estado no ha podido quitarle a su proyecto el peso de la duda social que se ciñe sobre el mismo; y a pesar de los esfuerzos del gobierno por vender ilusiones y comprometer a empresarios para hacerse más ricos en el futuro por venir, este proyecto esta destinado a fracasar si es que las cosas en el congreso se hacen apegadas a la honestidad, la honradez, la ética, la responsabilidad y la no corrupción de los diputados. La duda deslegitima al proyecto en cuestión. Pero si además le sumamos a esto la gran sospecha de que los mil millones de pesos pudieran servir para que se promueva la candidatura de Xavier Abreu al gobierno del estado en el 2007 y la de los demás de su partido, pues la cosa se pone peor. La congruencia es el elemento fundamentalmente extraviado del panísmo yucateco que esta actualmente en el poder. Por lo que se ve, no hay nada que los detenga en su afán por salirse con la suya, la terquedad con la que empujan sus caprichos desplaza los principios doctrinarios del PAN como partido. ¿Cómo quitarnos de la mente, la idea de que cuando logren ese capital impresionante (mil millones) no lo usarán para fines electorales, si el mismo alcalde “gris” grita ¡fuera caretas! en apoyo a su candidato presidencial?. Metrópoli Sur no es en la realidad un proyecto urbanístico, sino el pretexto ideal para tapar la verdad de las cosas. Aún no termino de entender ¿por qué este gobierno promueve su proyecto dizque “urbanístico” al final de su sexenio y no al principio del él?. Para nadie es un secreto que Metrópoli Sur no sería realidad en año y medio que le falta a este gobierno del cambio, sino hasta muchos años después. ¿Y si el próximo gobernador no le entra al asunto, qué pasará con el proyecto urbanístico?. Es increíble, pero pienso que los yucatecos tendríamos que estar idiotizados por la ilusión de esta “aventura” gubernamental para aprobar el crédito de mil millones de pesos que servirían para todo menos para sacar al sur de Mérida de la pobreza y la marginación que padece y sufre actualmente. Este proyecto carece de congruencia pública. Y si no hay congruencia, ¿cómo puede haber honradez?.
V.- La verdad social nos restringe a dar un veredicto público: Yucatán no necesita un nuevo aeropuerto, y tampoco necesita de una urbanización a cambio de más pobreza. La deuda no será de mil millones sino de casi el triple, y lo peor, lo pagaremos los ciudadanos con nuestros impuestos y con menos obras públicas que si afectarán el desarrollo y el crecimiento de Yucatán. Yucatán es hoy por hoy un estado netamente subsidiado por la federación, no es productivo y no tiene de dónde allegarse recursos propios para afrontar una deuda catastrófica como la que pretende adquirir el gobierno del cambio. Si tanto apoya el presidente Fox esta magna obra, pues que le entre mandando el recurso público federal, pero esta visto que hablar no cuesta nada. Si los empresarios, no todos afortunadamente, dicen que es una obra económicamente factible y autofinanciable pues que le entren a la urbanización con entusiasmo e inviertan su dinero, pero lo dudo, pues ellos están concientes de lo que significa esta barbaridad gubernamental. Esto es algo duro, pero se debe decir, la solicitud del préstamo por mil millones de pesos, no debe aprobarse, y no debe aprobarse porque simplemente no es viable, ni factible, ni congruente, ni esta basado en la verdad. Ojala y el debate termine bien, y termine dando como resultado la negación a dicha solicitud gubernamental. De lo contrario nos arrepentiremos todos los yucatecos. Ellos, los del gobierno, están impulsando más por ego y por cuestiones no claras todavía un proyecto que carece de sustento viable y factible social, económica y políticamente hablando. Esta es mi opinión, y la sostengo por el bien de Yucatán porque no es posible permitir esta salvajez del gobierno que dijo que iba a cambiar las cosas para bien y que amenaza a los yucatecos con marcarnos para toda la vida con una deuda monumental que no pagaremos nunca. Nunca los yucatecos imaginamos tanta falsedad y especulación, pero así gobierna el PAN. Ya lo vimos.
La neta del planeta.- Lo seguro es que los diputados del PAN (que pena por ellos) aprueben la solicitud del préstamo de mil millones de pesos que solicita el gobierno del estado, lo que no es seguro es que todos los diputados de la oposición estén firmes en su postura de negarla. Sin embargo. Los ciudadanos hacemos votos para que no se endeude al estado con base a una “aventura” gubernamental, no se olviden que en cuestiones de dinero, las deudas se multiplican “en un dos por tres”. El sur de Mérida por si sola no es atractiva para los empresarios, sobre todo por su baja plusvalía, y aunque el gobierno prometa grandes obras en las 300 hectáreas como un zoológico, un museo, una universidad y no se que más, eso no es garantía de que los empresarios le metan a la adquisición de los terrenos sureños. Si hubiera la posibilidad de hacer casas habitación, ¿los maestros del ISSSTEY aceptarían irse a vivir al sur profundo?, no es tan fácil y sencillo como el gobierno lo plantea, pero bueno, ahí queda la reflexión. Ojala y los diputados se pongan la camiseta de México, la de Yucatán y la de todos lo pobres del Estado, pues aprobar dicho empréstito será trágico y cruel para los pobres, y para los profesionistas, y para las amas de casa, y para los estudiantes, y para los obreros, y para los ancianos, y para los campesinos, y para los micro empresarios, aunque los oficialistas digan que este proyecto será para sacar al sur profundo de la marginación. Eso es Mentira, rotundamente una mentira. Que lamentable que con proyectos como este, esté cimentado el cambio en Yucatán.
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