ESPECIAL
Sin miedo, la unión hace la fuerza

Edificaremos un Yucatán más eficiente: Francisco Torres Rivas

Promesas no cumplidas

Es equivocada la información sobre el hospital de Alta Especialidad: Enrique Manero Moreno

Cárcel a funcionarios que nieguen información, propone Daniel Avila Ruiz, diputado local del PAN

Pone Ipepac fecha límite para solicitar plebiscito

ONU y sociedad civil firmarían un convenio para “monitorear” a la delincuencia organizada

Yucatán en la zozobra, el crimen organizado muestra su lado más oscuro y violento

Legislan para la protección de los menores en estado de abandono y mejores condiciones para su adopción

Gigantesca sorpresa, gana Nueva York el Super Bowl XLII

Al Parecer... del verbo intrigar.

La Caminera

Cinco minutos de Umán

Acotaciones Literarias

Tunkul Politico

Contacto con la politica nacional

Con el dedo en la llaga...

Economía, finanzas y negocios

María Cristina Rosas

Vigía quintanarroense

Gobierno de Quintana Roo invierte 50mdp en infraestructura urbana de Benito Juárez

El Federalismo tiene como reto reconocer a los estados y municipios: Jorge Carlos Hurtado Valdez, Gobernador de Campeche

Cartón

 

 

DE VIETNAM A IRAK
Por: María Cristina Rosas ( mcrosas@tutopia.com )
Edición 955, 08/Febrero/2008




María Cristina Rosas mcrosas@tutopia.com Dicen que las comparaciones son odiosas y más cuando se trata de acciones tan impugnadas como las guerras. Aun cuando desde la óptica política, las guerras son consideradas como un “mal necesario”, es inevitable que los costos materiales y sobre todo humanos que acarrean, generen rechazo, máxime sobre todo porque es la población civil la más afectada por el desarrollo de las hostilidades. Ahí está el caso de la Guerra de Vietnam y del movimiento de protesta que desencadenó en los años 60 y 70 en Estados Unidos y otras partes del mundo. Eran los tiempos en que se podía escuchar al gran Bob Dylan en su breve etapa de “cantante de protesta” interpretando “Blowin’ in the Wind” (¿cuántos oídos debe tener un hombre antes de que pueda escuchar el llanto de las personas?; ¿cuántos decesos se necesitarán para que reconozca que han muerto mucha personas?), o a Barry MacGuire con su “Eve of destruction” (¿no entiendes lo que trato de decir?; ¿no percibes los temores que siento hoy?; si presionan el botón, no hay escapatoria; no habrá a quién salvar cuando el mundo sea una tumba). Si bien después de la Guerra de Vietnam una parte de la cultura popular estadunidense continuó protestando contra las políticas de las autoridades, particularmente en la era de Ronald Reagan (recuérdense canciones como “Army Dreamers” de Kate Bush, o la célebre “Born in the USA” del jefe Bruce Springsteen, por citar sólo algunas), pareciera que en los 90, el género decayó, e inclusive fue motivo de mofas y burlas en los medios. No sería sino hasta que se produjeron los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 y que se desarrollaron las guerras en Afganistán e Irak, que se produjo un renacimiento de la música de protesta en Estados Unidos (y por extensión en la Gran Bretaña, aunque también en otras partes del mundo y en idiomas distintos del inglés). Este renacimiento se puede constatar en el retorno de Neil Young con su “Let’s Impeach the President” (vamos a juzgar al Presidente por mentir y por enviar a nuestro país a la guerra, abusando del poder que le dimos, y tirando nuestro dinero a la basura); o con Tom Waits, que en su “The day after tomorrow” habla de un soldado que va a regresar a casa después de haber estado combatiendo –aun cuando no hay una mención explícita a la Guerra en Irak (no peleo por la justicia; no peleo por la libertad; peleo por mi vida y por tener un día más en el mundo aquí; sólo hago lo que me han dicho, somos como la grava del camino; y sólo los afortunados regresan a casa pasado mañana). Incluso el cantante británico George Michael se mofa del exPrimer Ministro Anthony Blair en su conocida “Shoot the dog” donde refiere que Blair se deja manipular por Bush. Las manifestaciones anti-bélicas en el momento actual no son exclusivas de la música. Como es costumbre, Hollywood se ha dado a la tarea de generar películas y series de televisión tanto en apoyo a la guerra como contra ella. La lista es larga y se requeriría mucho espacio para referirse a unas y otras, pero se pueden mencionar series tan exitosas como 24 donde el agente Jack Bauer (Kiefer Sutherland) debe lidiar con actos terroristas. La millonaria industria de los video juegos ha hecho su parte con juegos de guerra como Full Spectrum Warrior, referido a los programas de entrenamiento de los soldados para que puedan actuar en los escenarios más diversos. Y respecto a las series animadas ahí está el caso de Los Simpson que en el especial de noche de brujas de 2006 asumió una postura muy crítica en torno a la Guerra en Irak. En un fragmento del episodio, los extraterrestres Kang y Kodos, en una parodia de La guerra de los mundos atacan la tierra para impedir que los humanos obtengan “armas de desintegración masiva” y para ello, llevan a cabo una operación denominada “ocupación duradera”. Una vez que invaden, las cosas no resultan conforme a lo planeado, y uno de los extraterrestres cuestiona al otro diciéndole: “dijiste que seríamos recibidos como libertadores.” Controversias aparte, esa postura refleja el sentir del 69 por ciento de los estadunidenses.

Enviar por mail | Regresar
DESTINATARIO
 
E-mail*
REMITENTE
 
Nombre*
a
Correo
Comentario