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Un mito llamado “Che”.
Por: Jose Luis Ripoll Gomez ( jlripollg@hotmail.com )
Edición 848, 23/Enero/2006

Quizá el único comunista que realmente haya existido fue Ernesto Guevara de la Serna, mejor conocido como el “Che”. También es muy probable que si viviera ya se hubiera distanciado de Fidel Castro por su negativa a la vida democrática de su país. La vida y la personalidad del “Che” es digna de analizarse por ser de las personas que actuaba como pensaba y, que nunca claudicó a sus ideas, siempre las defendió, incluso contra corriente.





Por José Luis Ripoll Gómez
jlripollg@hotmail.com


“[…] de él se esperaban todas las saetas de la posibilidad y ahora se esperan todos los prodigios en la ensoñación.”

José Lezama Lima.

Quizá el único comunista que realmente haya existido fue Ernesto Guevara de la Serna, mejor conocido como el “Che”. También es muy probable que si viviera ya se hubiera distanciado de Fidel Castro por su negativa a la vida democrática de su país.

La vida y la personalidad del “Che” es digna de analizarse por ser de las personas que actuaba como pensaba y, que nunca claudicó a sus ideas, siempre las defendió, incluso contra corriente.

Lo más probable es que si viviera ahora, el “Che” hubiese modificado parte de su ideología marxista por una ideología acorde a los tiempos que vivimos, sin renunciar a sus posturas estatistas, que hoy, lejos de desaparecer, se están modificando y adaptándose a los nuevos tiempos.

Cuántas cosas debemos de aprender del “Che”, más quienes se dedican a la política y hoy cambian de convicciones de la misma forma como de calcetines.

El “Che” fue un sonador, un libertador, un hombre sencillo que incluso siendo director del Banco Nacional de Cuba, realizaba trabajo voluntario de albañil los domingos y convivía con las personas más humildes sin ningún remordimiento social. Los billetes que emitía el banco los firmaba con un simple “Che”.

El Che renunció al poder por buscar la justicia. La mayoría de los políticos actuales, incluido Castro, precisamente a lo que se aferran es al poder.

Cuánta falta le hace a este mundo convulso, políticos como el “Che”, siempre con su boina de la resistance, barbudo de la sierra, encarnó como nadie los sueños de libertad, un hombre íntegro, con convicciones, no con ambiciones; con vocación, no con egoísmo; con liderazgo no con temores; con sentido democrático, no con poder absoluto; con ideas, no con condicionamientos demagógicos.

En Cuba, Fidel Castro ha usado la mítica figura del “Che” como un símbolo para mantenerse en el poder por ya casi medio siglo. Nos queda claro que Castro no abandonará el poder en posición vertical. La única forma que lo hará será cuando el paso inescrutable del tiempo lo derrote después de haberse convertido en la dictadura más longeva jamás imaginada por el hombre: cincuenta años de poder absoluto.

Ninguna persona que sea sensata puede tolerar que un gobernante dure en el cargo ese tiempo, que no exista ningún candidato a la presidencia más que Fidel. En Cuba, periódicamente hay elecciones. ¿Sabe el lector quién es el único candidato a la jefatura del Consejo de Estado? Si, adivinó: Fidel.

Castro es Jefe del Consejo de Estado, Jefe del Consejo de Ministros, Secretario General del Partido Comunista, el único que legalmente existe, Presidente de la República de Cuba y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas; esto es un ejemplo de poder absoluto. ¡Por arriba de él, el diluvio!

¡Qué falta le haces a este mundo comandante “Che” Guevara! (J.L.R.G., México, D. F., enero de 2006)


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