Jorge
Martínez Torres, titular de la Jefatura de Prestaciones Médicas del Instituto
Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán señaló que el bullying o
acoso se ha convertido en un tema recurrente en el que niñas, niños y
adolescentes de primaria y secundaria son agresores o víctimas del mismo, por
lo que es muy importante prevenirlo y/o detectarlo a tiempo.
El bullying
se manifiesta con agresiones psicológicas, verbales o físicas, hacia una
persona en particular.
Los
conflictos se convierten en bullying, cuando existe una intención de
agredir a la víctima de manera constante, el agresor no presenta sentimientos
de compasión por la víctima; y en la mayoría de los casos hay una desigualdad
entre el agresor y la víctima, como puede ser la edad, estatura o popularidad.
El agresor,
continuó el especialista del IMSS, comúnmente justifica su agresividad,
señalando diferencias que tienen que ver con cuestiones de raza, religión,
género, origen, estatus económico, discapacidad, orientación sexual, así como
características físicas y estéticas, entre otras.
Los apodos, burlas, bromas
ofensivas, robos, empujones y golpes no siempre pueden manifestar una situación
de acoso escolar o bullying, a menos que sean constantes y dirigidos a la misma
persona, su objetivo sea ofender, humillar y/o hacer sentir mal, recalcó Martínez
Torres.
La persona que sufre de
constante acoso escolar o bullying, presenta los siguientes síntomas:
baja autoestima y confianza en sí mismo y en quienes lo rodean; así como
estrés, aislamiento de los compañeros de clase, falta de concentración, bajo
rendimiento escolar y miedo de asistir a clases, que se refleja en
inasistencias constantes.
Las consecuencias más severas
que se pueden presentar, son: depresión, autolesiones, ansiedad, ataques de
pánico, pérdida del apetito o comer en exceso, bulimia y anorexia, dolencias y
malestares físicos provocados por el constante estrés, ideas y/o intentos de
suicidio.
El médico del Seguro Social
recomendó que si eres víctima de bullying, no tengas miedo de expresar lo que
te sucede, platícalo con tus padres, maestros o autoridades escolares, su
responsabilidad es crear un ambiente seguro y libre de agresión.
Evita enojarte y caer en
provocaciones, la violencia no se enfrenta con más violencia, mantén la calma,
respira y actúa con seguridad, recuerda que ser agresivo no es sinónimo de
fortaleza, si eres testigo de actos de bullying, denúncialos.
No te rías de los chistes que
hacen tus compañeros burlándose u ofendiendo a otros, trata de platicar con el
agresor e intenta que se dé cuenta que lo que hace no está bien, deja claro que
cualquier tipo de violencia o agresión es inaceptable, habla con seguridad en
lo que piensas, sin tratar de enfrentar de alguna forma al agresor, subrayó Martínez
Torres.
Si tú eres el
agresor o la persona que está molestando a los demás: aprende a expresar tus
ideas sin ofender ni lastimar a los demás, busca ayuda apoyándote en tus padres
y maestros para identificar y canalizar la causa de tu ira; en caso de ser
necesario, acude a tu médico familiar, para que te canalice al especialista
adecuado y encontrar la raíz del problema, recuerda que tus ideas son
correctas, siempre y cuando no hieran, afecten u ofendan a otras personas,
finalizó el especialista del IMSS.


